Diálogo FARC y Colombia por buen camino

Las Fuerzas Armadas Revolucionarias anuncian un un alto al fuego
Diálogo FARC y Colombia por buen camino
Representantes del gobierno colombiano y miembros de las FARC en la mesa de negociaciones de la paz en La Habana.
Foto: AP

LA HABANA — Las conversaciones de paz que se realizan en esta capital avanzan por buen camino, aseguró ayer un líder guerrillero de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia poco después de la entrada en vigor de un cese el fuego unilateral.

“Les decimos que vamos avanzando con buen ritmo y buen camino, tratando de que la participación del pueblo sea plena en este proceso”, dijo en un breve comentario a periodistas Jesús Santrich, uno de los negociadores de las FARC.

Santrich, quien se llama legalmente Seusis Pausivas Hernández y tiene una deficiencia visual, fue uno de los delegados rebeldes que ingresó al Palacio de Convenciones de La Habana donde el lunes se iniciaron las conversaciones. Junto a Santrich entró el comandante Iván Márquez, responsable de los negociadores de la guerrilla.

Tal como el primer día ingresó sin ofrecer comentarios el jefe de la delegación del gobierno del presidente Juan Manuel Santos, el ex vicepresidente Humberto de la Calle.

Este es el segundo tramo de un diálogo que comenzó oficialmente el 18 de octubre en Oslo, Noruega, y fue retomado en esta capital la víspera.

En septiembre el gobierno y la guerrilla informaron que habían firmado un acuerdo marco en La Habana para instalar una mesa de conversaciones con el objetivo de superar el conflicto armado en la nación sudamericana que lleva casi medio siglo.

La agenda acordada establece cinco puntos de conversación entre las partes que van desde los problemas agrarios –la cuestión que se debate ahora en la isla– pasando por el combate a las drogas ilícitas, hasta la reincorporación de los combatientes a la vida civil y el resarcimiento a las víctimas.

En coincidencia con el arranque de esa fase del proceso, las FARC -la guerrilla más antigua de América Latina- anunciaron en La Habana un cese unilateral de las hostilidades por un periodo de dos meses, la primera tregua que declaran en diez años y la cuarta de su historia en los casi 50 años de conflicto en Colombia.

A ese anuncio el Gobierno respondió que por parte de la fuerza pública proseguirán los operativos militares, en consonancia con la política del presidente Santos desde que se hizo público el actual proceso de paz, en el sentido de que el Estado no se sumará a un alto el fuego hasta tener un acuerdo definitivo que permita terminar con el largo conflicto. El ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón, afirmó que es muy difícil verificar el cese de hostilidades declarado por las FARC y señaló que en Colombia se lleva bastantes años “oyéndoles promesas, oyéndoles ofrecimientos, y cada vez dice que dicen algo, descubriendo las mentiras que han dicho, cuesta creerles”.

En cualquier caso, la tregua de las FARC continuó suscitando reacciones internacionales.