Inmigrantes por reforma migratoria

En la tradicional Marcha de 'Thanksgiving' retoman su movimiento
Inmigrantes por reforma migratoria

“Uno puede tener manjares en la mesa o un delicioso pavo en este Día de Acción de Gracias, pero qué vamos a celebrar si la familia no está completa”, cuestionó Frida Hinojosa, una inmigrante mexicana que hace cinco años se hizo ciudadana estadounidense y cuyo hijo mayor está en riesgo de ser deportado.

A pesar de la angustia de que su hijo vaya a ser enviado a un país del que salió cuando tenía 18 meses de nacido, la señora Hinojosa participó ayer en la ya tradicional Marcha de Thanksgiving que realizan grupos de jornaleros y activistas proinmigrantes.

Como desde hace diez años recorrieron varias calles de Sun Valley hasta llegar a la Iglesia del Santo Rosario, donde los cientos de participantes recibieron una canasta de comida y disfrutaron de una celebración que no sólo fue por el tradicional pavo, sino por el espíritu de lucha por la reforma migratoria.

“Por eso estamos marchando, para rescatar el espíritu de bienvenida a nuestra comunidad y que esa bienvenida se vea reflejada en un mejor trato en torno a las leyes y costumbres de este país para abrir oportunidades para los inmigrantes”, dijo Angélica Salas, directora de CHIRLA.

El caso del hijo de la señora Hinojosa está reflejado en la estadística de los miles de inmigrantes encarcelados por la Oficina de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) que no han cometido delitos graves y que pudieran beneficiarse de las medidas administrativas que ha decretado el presidente Barack Obama, como la Acción Diferida (DACA) o la Discreción Judicial (Prosecutorial Discretion).

Juan Escalante, vocero de DreamActivist.org, indicó que no tienen un número estimado de cuántos jóvenes que se beneficiarían de DACA están detenidos por ICE, pero que tan sólo en un centro de detención del sur de la Florida, un par de activistas que se infiltraron pudieron detectar a decenas de personas que también eran elegibles para un alivio discrecional y que estaban ahí sólo por sanciones administrativas.

En agosto de 2011 el director de ICE, John Morton, anunció que estarían revisando los más de 300 mil casos pendientes de deportación y que de manera discrecional les otorgarían el beneficio de quedarse en el país.

Sin embargo, las estadísticas dadas a conocer por el Immigration Policy Center (IPC) indican que de esos casos pendientes de deportación más de 56 mil se encontraban detenidos, y de ellos el 1% de los casos habían sido resueltos en los primeros seis meses de revisión.

Como consecuencia muchos inmigrantes cuyo “delito” fue conducir sin licencia de manejo o ser vendedor ambulante, se encuentran aún detenidos.

“Entre enero y junio del próximo año, mientras se logra la reforma migratoria, una de las medidas que el presidente Obama debe implementar de manera efectiva son los alivios administrativos que incluye el ‘prosecutorial discretion’, la reunificación familiar a quienes están castigados por 3 y 10 años, y más aceptación de jóvenes a la Acción Diferida”, mencionó Jorge Mario Cabrera, portavoz de CHIRLA.

En el mismo sentido de obtener alivios migratorios temporales mientras se obtiene una reforma migratoria permanente se pronunció Pablo Alvarado, coordinador de la Red Nacional de Jornaleros (NDLON), empezando con un alto a las deportaciones.

“Es un grito de denuncia, porque yo voté por Obama y es él quien tiene que debe demostrar iniciativa, porque tiene el poder de parar las deportaciones, de quitar el prpograma de Comunidades Seguras, porque esa cuota de 400 mil deportaciones anuales que se han autoimpuesto no tiene precedente en la historia y él puede detener eso”, mencionó.

“Y por eso estamos aquí marchando, porque no es sólo una celebración por el Día de Acción de Gracias, sino por el espíritu de la lucha por la reforma migratoria”, agregó.

El Día de Acción de Gracias evoca la recepción de bienvenida que en el siglo XVII los nativos americanos le dieron a los peregrinos europeos en la colonia de Plymouth, en Massachusetts, durante la celebración de la cosecha, dando alimento y enseñando a pescar a los nuevos inmigrantes.

“Por eso nosotros queremos levantar una vez más la bandera de la reforma migratoria”.

Hace seis años, cuando iniciaron las marchas por la reforma migratoria, dijo Salas, el lema era: “Hoy marchamos, mañana votamos”.

“En este tiempo hemos podido incrementar la votación de la comundad latina en casi 4 millones”, mencionó Salas, “lo cual ha sido la diferencia en California y en toda la nación al reelegir a un presidente”.