Jets no creen en Patriotas

Jets no creen en Patriotas
Mark Sánchez y sus Jets tienen hoy un duro reto cuando se enfrenten a los siempre difíciles Patriots de Nueva Inglaterra.
Foto: ap

EAST RUTHERFORD, NJ/ap — No hay señales de alivio, ni saltos de alegría cuando los Jets de Nueva York se enteraron que no tendrían que preocuparse de Rob Gronkowski esta semana.

Seguro, los New England Patriots perdieron quizás el ala cerrada más peligroso de la liga por unas semanas con una fractura en un antebrazo. Pero el equipo de Rex Ryan sabe que no hay tiempo de celebrar.

“No se”, dijo Ryan, sacudiendo su cabeza. “Ellos tienen cinco alas cerradas en su nómina, así que no se si ellos colocarán a otro tipo en ese rol. No estoy seguro cómo lo harán”.

Si Ryan ha aprendido algo en sus casi cuatro años como coach de los Jets, es que Bill Belichick usualmente encuentra el camino para ganar sin importar quién esté o quién no esté en el campo para los Patriots. Ryan también sabe que New England puede cambiar el personal, pero mientras sigan siendo el grupo de Tom Brady, será una tarea muy difícil.

“Cuando tú lo observas”, indicó Ryan, “casi puedes decir que allí hay una máquina”.

Y Ryan está seguro acerca del grupo de alas cerradas de los Patriots. Aaron Hernández podría regresar para el juego ante los Jets (4-6) esta noche en el MetLife Stadium después de perder los últimos tres con una torcedura en el tobillo derecho, y New England también tiene a Daniel Fells, Visanthe Shiancoe y Michael Hoomanawanui para esa posición.

Belichick fue típicamente reservado cuando le preguntaron si la perdida de Gronkowski cambiará la ofensiva de los Patriots (7-3).

“Ya veremos, ya veremos”, expresó. “No se, ya veremos”.

Tan estricto como suena Belichick, a un triunfo de convertirse en el octavo entrenador de la NFL con 200 victoria, siempre tiene un as bajo la manga. Tal como siempre lo hace. Gronkowski o no Gronkowski, los Patriots todavía tienen a Brady, por supuesto, y eso es suficiente para todos en New England para sentirse confiados.

Los Jets contuvieron a Brady y los Patriotas por la mayor parte del juego la última vez que se enfrentaron el mes pasado en la victoria de New England 29-26 en tiempo extra. Fue un juego que los Jets pensaron que podían ganar.

Para los Jets, una victoria podría acercarlos a un juego de la marca de .500 y evitar una barrida de los Patriotas por segunda temporada consecutiva. Para Nueva Inglaterra un triunfo los pondría en control de su división en 4-0 con solo dos juegos pendientes ante Miami y dejar a los Jets tambaleando para estar en la lucha por el wild card.

Mark Sánchez jugó bien ante San Luis y la gente espera que esta noche lo demuestre de una vez por todas.