Roca recuerda al excampeón Camacho

Legendario entrenador panameño califica al 'Macho' como un 'loco cuerdo'
Roca recuerda al excampeón Camacho
El legendario entrenador Héctor Roca asistió a Macho Camacho en cinco peleas.
Foto: EDLPGustavo Martinez

NUEVA YORK — Hombre alegre. Peleador estilista. Víctima de sus propios demonios. Un loco que siempre buscaba hacer sonreír a la gente. Así recordaron algunos de los que conocieron a Héctor “Macho” Camacho, quien hasta el cierre de esta edición encaraba la pelea más importante de su vida: sobrevivir tras ser baleado en cara y cuello en Puerto Rico.

“Todo mundo quería a Camacho, así loco como decían que era. Pero era un loco cuerdo, un loco que quería tener a la gente alegre y muy social”, declaró a este rotativo Héctor Roca, legendario entrenador de boxeo del Gleason’s Gym en Brooklyn.

“Entonces yo creo que va a ser falta Camacho en el boxeo y en la vida”, Subrayó.

La noticia de la balacera en la que Camacho resulto gravemente herido fue algo que Roca no creyó cuando le telefonearon a su casa la noche del martes para avisarle lo ocurrido.

“Me dijeron que le acababan de disparar a Camacho. Y sinceramente, como siempre hay rumores y eso, no creía hasta esta mañana que llegué aquí al gimnasio que me dijeron que estaba en muy mala situación crítica [sic]. Y ahora más doloroso es porque cogió un infarto en la operación, que ya de ahí sí es duro que se recupere”, dijo Roca a El Diario/La Prensa.

Fueron cinco peleas las que Roca trabajó con Camacho. Esa relación profesional creció al punto de que “Macho” ocupa un lugar especial en los recuerdos del preparador.

“Camacho, si iba a una tienda compraba una camisa y me compraba una a mí también. Nunca fue una persona mesquina o mala”, recordó.

Y como boxeador, el nativo de Bayamón, era un púgil que siempre estaba en condición óptima y qué sabía qué hacer arriba del encordado.

“Camacho era un estilista que muy pocos habrá como Camacho. Él era un estilista agresivo, muy inteligente. Sabía cuándo tenía que pelear y cuándo no”, explicó Roca.

Con Macho no había que trabajar mucho porque hacía bien su trabajo en el gimnasio y estaba siempre en óptima condición para subirse al cuadrilátero a dar todo en cada pelea. Y de eso se acuerda muy bien Roca, quien no duda en contar una anécdota que ejemplifica la clase de atleta que el púgil era.

“Una vez me paró a las cuatro de la mañana en Colorado. Fuimos a correr. Y eran las ocho de la mañana y él todavía estaba corriendo. Me tenía sentado ahí a un lado de un lago. Corrió más de cuatro horas el Macho. Le gustaba correr y siempre estaba en condición. Por eso usted veía que se subía al ring y le podía bailar 15 asaltos en buenas condiciones”, dijo.

No hace mucho, Camacho paró en el gimnasio para ver a Roca, o Roquita, como el entrenador asegura que el peleador lo llamaba. Fue una visita para avisarle que regresaría a bailar, pero esta vez en televisión en vez del cuadrilátero.

“Vino a decirme que iba a estar en televisión pero no como peleador sino como bailador y yo no le creía. ‘Awaita [sic] para que tú veas, que me vas a ver ahí bailando, Roquita’, me decía”, dijo. “Y esa fue la última vez que lo ví”.

Ernesto Torres Arroyo, el director del Hospital Centro Médico donde permanece ingresado el ex pugilista, explicó que “está entubado” y “permanece con vida de forma artificial por la respiración asistida”. Además, reconoció que la situación que atraviesa es “muy complicada”.

Torres Arroyo insistió igualmente en que Macho Camacho está lidiando en estos momentos con “la pelea más importante de su vida” y recordó que la bala que lo alcanzó en el área del rostro impactó las vértebras C-5 y C-6 y se alojó en su hombro derecho.

“Pensamos que había llegado al cerebro, pero no fue así”, dijo Torres agregando que existe la posibilidad que con esa lesión Camacho no vuelva a caminar.”Macho” Camacho fue tiroteado el martes por la noche por desconocidos frente a un negocio en Bayamón, ciudad aledaña a la capital. Una segunda persona que estaba con él, identificado como Adrián Mojica Moreno, de 49 años, murió en el acto.