Nuevas licencias son una pesadilla real

Costos y materiales impiden que varios estados puedan implementar el Real ID

Residentes de New Hampshire esperan por sus licencias de conducir en el Departamento de Vehículos a Motor en  Concord.
Residentes de New Hampshire esperan por sus licencias de conducir en el Departamento de Vehículos a Motor en Concord.
Foto: AP

ALBANY, N.Y. — Fue una idea popular hace cinco años: asegurarse que todos los estados tuvieran licencias de conducir de alta seguridad para reprimir el terrorismo en los aeropuertos.

Sin embargo, el sistema Real ID del Departamento de Seguridad Nacional enfrenta la oposición de los estados que todavía luchan por recuperarse de la recesión.

El plazo de cumplimiento se ha prorrogado en dos ocasiones, hasta el 15 de enero y podría ser aplazado nuevamente. Si un estado no acepta, sus residentes no podrán utilizar sus licencias de conducir para subir en los aviones, ingresar a instalaciones federales o lugares como las plantas de energía nuclear.

En la actualidad, 17 estados han promulgado leyes en oposición al Real ID, ocho más han aprobado resoluciones oponiéndose a ella, y dos tienen una de las cámaras de su legislatura objetando el mandato federal, según la Conferencia Nacional de Legislaturas Estatales (NCSL). Se espera que la mayoría de los estados no cumplan con la fecha límite.

En Nueva York y Maryland, los funcionarios se han visto obligados a elegir entre un material de alto costo que requeriría un cambio a fotografías en blanco y negro y un material más barato que coincide mejor con los recursos limitados. Ambos se consideran seguros, aunque el primero es favorecido por algunos en el campo de la seguridad.

Un estudio de la NCSL, la Asociación Nacional de Gobernadores y la Asociación Estadounidense de Administradores de Vehículos Motorizados estimó que el programa Real ID les costará a los estados $11,000 millones en cinco años. En 2008, el Departamento de Seguridad Interna estimó el costo en no más de $3,900 millones.

“NCSL exhorta al Congreso y a la Administración a seguir trabajando con NCSL y sus miembros sobre las alternativas al Real ID”, afirmó el grupo en un documento.

El Real ID impone numerosos requisitos a los estados, que incluyen el establecimiento de normas sobre el papeleo que los conductores deben presentar para prevenir alteraciones de tal manera que los ID no puedan ser falsificados.

Dos tipos de plástico utilizados para hacer las licencias están en el centro de una disputa, en Nueva York y Maryland.

Teslin, un estándar desde hace mucho tiempo, se hace para tener información impresa sobre él, como el papel. De otro lado, el policarbonato puede ser grabado, pero sólo tiene capacidad para aceptar fotos en blanco y negro.

La industria considera a ambos materiales como seguros, pero el policarbonato tiene una mejor aceptación para algunos en esa área, aunque es más caro. A varios funcionarios del gobierno tampoco les gusta la idea de tener sólo fotos en blanco y negro en las tarjetas de identificación. Virginia es el único estado que las tiene.

En mayo, la Junta de Apelaciones de Contratos del estado de Maryland admitió una demanda contra el proceso de licitación inicial y pidió una nueva evaluación.

En Maryland, el policarbonato estuvo un 25% más alto que la oferta del licitador más bajo.

En Nueva York, la administración del gobernador Andrew Cuomo ha escogido lo que se cree es la tarjeta más segura, hecha de policarbonato y ofrecida por una empresa canadiense, CBN Secure Technologies. Su oferta fue también la más cara: $38 millones por encima del precio actual.

Los licitadores perdedores están protestando por la decisión, diciendo que CBN al parecer tuvo alguna ventaja injusta o que la decisión fue realizada por el Departamento de Vehículos Motorizados. El DMV niega ambas acusaciones, diciendo que su clasificación de las ofertas dio mayor peso a la seguridad que a los costos.

El contralor del estado de Nueva York Thomas DiNapoli está investigando si el DMV eligió la mejor oferta.

Los perdedores quieren una nueva licitación, diciendo que podrían producir una versión de policarbonato menos costosa.

Editoriales de periódicos y legisladores estatales pidieron una evaluación exhaustiva de la elección de Nueva York, que fue reportado por primera vez por The Associated Press. Los cabilderos de las tiendas en el estado dijeron que las fotos en blanco y negro dificultarán la detección de bebedores y fumadores menores de edad, pero después, junto a un senador estatal dieron marcha atrás a su oposición total original después de una severa reprimenda del gobierno de Cuomo.

“¿Fue $38 millones mejor?”, preguntó el Glens Falls Post-Star en un editorial. “Las licitaciones estatales deben concederse a la oferta más baja que cumpla con las normas. Nosotros no necesitamos el Rolls Royce de las licencias de conducir”.

La larga y técnica “solicitud de propuesta” estatal obtenida por la AP dice que los licitadores deben ser compatibles con la maquinaria que produce las tarjetas del estado.

Nueva York no requiere que las tarjetas estén hechas de Teslin.

Las especificaciones también hacen varias referencias a imágenes con “calidad fotográfica” que se pueden copiar en color y la necesidad de hacer “retratos de color para citaciones y otras solicitudes autorizadas”. Pero ellos no prohíben específicamente las fotos en blanco y negro.

El estado dijo a los licitadores que “debían proporcionar opciones de color para los datos demográficos y las etiquetas de información”, que los postores perdedores adujeron no se pueden hacer en la tarjeta de policarbonato.

La portavoz de DMV Jackie McGinnis dijo que los requisitos de color son para escribir y otras marca en la licencia, no para la foto. También aseguró que el DMV no tiene que cambiar su sistema de tarjetas de policarbonato.

DMV también señaló que si bien “el costo es un factor importante en esta selección … DMV tiene un interés especial en la incorporación de tecnología de seguridad avanzada, innovadora y eficaz, así como menos costoso en los documentos que emite”.

Eso podría favorecer una tarjeta de policarbonato, aunque otras declaraciones en el documento de licitación ensalzan las virtudes de la actual tarjeta de Teslin y “dará preferencia” a las propuestas que no imponen “un impacto significativo sobre los procesos del DMV” a menos que un material nuevo “justifique el costo y el esfuerzo para hacer los cambios”.

“CBN Secure Technology Inc. proporcionará estas características cuando sean necesarias, aseguró McGinnis.