‘Red Hot+Cuba’ llega con conciencia y buena música

‘Red Hot+Cuba’ llega con conciencia y buena música
Cucu Diamates una de las protagonistas del Red Hot + Cuba, que se presenta en BAM.
Foto: fotos cortesia

Nueva York —

Aunque ya es sabido que los cubanos se caracterizan por su sabor, muchos de nosotros no llegamos a imaginar la magnitud en la cual los habitantes de la isla disfrutan de la música.

En La Habana, por ejemplo, se puede tocar música en vivo las 24 horas del día de acuerdo a Cucu Diamantes, vocalista del grupo Yerba Buena y una de las protagonistas del show Red Hot+Cuba que se realiza mañana y el sábado en el Brooklyn Academic of Music (BAM).

Además de promover la toma de conciencia sobre el SIDA, el espectáculo también nos brinda una excitante muestra sobre la escena musical de La Habana, la cual parece no tener límite en riqueza y actividad, como bien lo expresa el director del show Andrés Levin.

“Presentamos artistas que tienen una gran carrera en Cuba y que no son tan conocidos acá, traemos un grupo muy ecléctico de la vieja y nueva generación”, manifiesta Diamantes respecto al grupo de músicos que deleitarán a la audiencia ambas noches.

Sin embargo, aunque los ensayos del espectáculo en Nueva York duraron solo una semana, Levin y Diamantes se encuentran vinculados desde hace mucho tiempo con causas sociales como la que promueve Red Hot, y de hecho, ambos tienen su propia fundación llamada “Music has no Enemies” (La música no tiene enemigos).

“El propósito es mediante la música y el arte, llevar a la gente un mensaje de conciencia. Ayudamos a las organizaciones que necesitan fondos”, expresa Diamantes.

La cantante y ahora actriz también se refirió un poco a su experiencia presentándose en la Gran Manzana y dejó claro que el público neoyorquino le produce gran respeto.

“Siempre me ha encantado realizar shows en Nueva York, hay mucha adrenalina. Es una plaza que intimida a muchos artistas porque el público conoce mucho, es más exigente”, dice la cubana.

Como nota final, Cucu especificó que aunque la diferencia generacional y de ritmos entre los artistas que componen este musical es grande, el espectáculo funciona porque existe un respeto creativo mutuo entre todos ellos.

“Todos están tan emocionados de hacer este show. En ellos existe esa inocencia y alegría que caracteriza a los niños”, asegura la extrovertida y carismática vocalista.