Principios para la reforma

Ahora que hay una vía de apertura política para negociar una reforma migratoria es el momento para dejar en claro cuáles deben ser los principios que guíen el tan necesario cambio en la forma en que Estados Unidos maneja su política hacia los inmigrantes. Ya no se trata de hacer reformas parciales o a pedazos, aunque en los últimos veinte años el énfasis ha sido casi exclusivamente en la frontera y en la aplicación cada vez más severa de las leyes contra los indocumentados. Creemos que cualquier reforma migratoria debe tener tres principios esenciales: la legalización de los millones de inmigrantes productivos y honrados que han vivido a la sombra, muchos de ellos por 10, 15 o 20 años. La creación de un sistema migratorio que estimule y refuerze la economía de los Estados Unidos, proporcionando las oportunidades de inmigración legal para el talento y los trabajadores que necesita y necesitará en un futuro la economía del país y finalmente, consolidar la protección fronteriza que tanto ha progresado en los últimos años y que mejorará aún más cuando dejen de existir los estímulos para inmigrar al margen de la ley.

En las semanas transcurridas desde la elección se ha hablado mucho de que ahora los republicanos estarán dispuestos a negociar una reforma y ya han presentado algunas ideas al respecto, como una legalización para “Dreamers” sin camino a la ciudadanía y visas para profesionales técnicos a cambio de eliminar la lotería de visas. Es bueno que presenten ideas, pero lo que nuestro país necesita es una reforma integral y una política migratoria que responda a nuestros principios y a nuestras necesidades económicas futuras.