Dodgers con nombres, pero aún sin equipo

Hacer equipos a puro millón no garantiza triunfos pero calma los nervios. Esa es una receta que patentó George Streinbrenner, el mítico expropietario de los Yanquis, quien a falta de sabiduría tenía millones y los gastaba.

Por eso ahora que los Dodgers firmaron a Zack Greinke, con un costo altísismo han enviado un mensaje rotundo. Queremos ganar cueste lo que cueste.

La verdad es que salvo dos o tres detalles menores “Magic” Johnson y sus amigos le están armando un grupo a Don Mattingly para que no pida disculpas. Hace dos años, Dodgers tuvo una campaña de altibajos y nunca pudo ser un equipo, pero tuvo a dos figuras excluyentes como Matt Kemp y Clayton Kershaw que disimularon todo lo malo.

En el año que está por irse, Dodgers fueron un equipo, pero no tuvieron, ni siquiera a Kemp y Kershaw para ayudarlos y batallaron hasta frente a los Gigantes que fue una fuerza superior y capaz de ganarlo todo.

Por eso suena bien el plan de Colletti y compañía de armarse para la guerra, conscientes de que el rival a vencer, es nada más ni nada menos que el dueño actual del trofeo de la Serie Mundial. Ese, un equipo en serio hecho por Bruce Bochi. Acá falta saber si Mattingly, que probó ser bueno con poco, es bueno con mucho.

Es claro que la llegada de Greinke, Blanton, Hyun-in Ryu y Harang le da un vuelco al pitcheo del equipo que fue tercero en promedio de efectividad (3.34); sexto en salidas de calidad (93) y tercero en en bateo del rival (2.38).

Tiene al frente un orden de pitcheo que debeser el mejor de la Liga: Kershaw, Greinke, Beckett, Billinsley, Capuano y Harang. y un cuerpo de relevistas que ya fue bueno, aunque a medias.

Habría que esperar la consolidación de Jensen y Javy Guerra como taponeros tan confiables como para dormir tranquilos. Eso, porque existe la impresión que en el instrumental ofensivo hay un arsenal capaz de dañar a cualquier rival.

Hanley Ramírez, Carl Crawford, Adrián González, Matt Kemp, Andre Ethier parecen una citación directa al Juego de las Estrellas. Y apoyados por Elián Herrera, Luis Cruz, Nick Punto y alguno más es un ‘lineup’ pura candela.

En lo defensivo, hay un hueco en el infield. La tercera base no tiene dueño confiable, como no sea que Juan Uribe se acuerde que cobra 8.2 millones y decida bajar veinte libras y ser de nuevo un jugador de beisbol.

Por ahora hay nombres, falta saber si llegan a ser un equipo que pueda desterrar de Dodgertown el fantasma malébolo de Frank McCourt.

GRAFITTI: “Quién puede ser el catcher de Dodgers en el All Stars que está armando Mattingly? Luego la seguimos.