Reforma = Camino a la ciudadanía

Ahora que el presidente Barack Obama se dispone a empujar la reforma migratoria, y que los republicanos parecen abiertos a negociar, es imperante que trabaje de cerca con grupos inmigrantes en la formulación de un proyecto de ley que tome ventaja de esta gran oportunidad.

Desde que ganó su reelección, grupos latinos le han recordado a Obama que el batallón de hispanos que votó por él en noviembre, bien podrían volcarse en contra de su partido en las elecciones congresionales de 2014, si no prioriza la aprobación de una reforma migratoria en 2013.

Lograr la atención del Presidente y su liderazgo en esta batalla es sólo parte de la misión. La otra parte es ayudarle a definir los aspectos de esta reforma cuyo objetivo principal es abrirles las puertas a la ciudadanía a los 11 millones de indocumentados que viven en el país, los Dreamers entre ellos.

Existe el temor de que algunos republicanos opten por empujar la legalización sin opción a la naturalización. Ese es el indicio que han dado con su propuesta Achieve.

El presidente Obama debe rechazar cualquier propuesta defectuosa que lo único que hace es crear una subclase de residentes, algo que va en contra del objetivo de un sistema de inmigración efectivo, que asimile a extranjeros con deseos de trabajar duro, que siembre raíces, y los convierta en ciudadanos partícipes de la sociedad.

El equipo de Obama ha dicho que arrancará con una campaña por la reforma migratoria a finales de enero. Es importante que todos los hispanos se mantengan alerta con los avances de estas discusiones, y apoyen los esfuerzos de los grupos para guiar al Presidente en esta difícil tarea y así lograr la reforma migratoria integral que necesitamos.