Ghana debe liberar fragata argentina

Ghana debe liberar fragata argentina
La fragata argentina 'Libertad' -detenida en Ghana desde hace dos meses- podrá regresar a su país, según ordenó ayer una corte de las Naciones Unidas.
Foto: AP

BERLIN/AP — Una corte de Naciones Unidas ordenó ayer la liberación inmediata de una fragata argentina confiscada en Ghana hace dos meses a petición de un fondo de inversión estadounidense.

El navío-escuela ARA Libertad quedó confiscado el 2 de octubre en el puerto de Tema, a instancias de acreedores privados, como garantía tras el impago de bonos desde la crisis económica del país sudamericano, hace una década.

Argentina apeló ante el Tribunal Internacional del Derecho del Mar, con sede en Hamburgo, Alemania, en busca de la liberación de la fragata, bajo el argumento de que es un navío de su Armada y, por lo tanto, inmune a detenciones.

En un fallo expedito, la corte dio la razón a Argentina y ordenó que Ghana permita que la fragata zarpe junto con su tripulación en forma inmediata e incondicional. Dictaminó también que el buque debe ser abastecido con lo necesario para su travesía.

De acuerdo con el fallo, los barcos de guerra tienen inmunidad bajo las leyes internacionales, y la confiscación de la fragata representó “una fuente de conflicto” que podía poner en peligro las relaciones amigables entre los Estados.

El fallo no altera, sin embargo, el derecho de ambas partes para buscar otro tipo de arbitraje internacional sobre el asunto.

No quedó claro de inmediato si el fallo es definitivo o si es sujeto de apelación.

El ministro argentino de Economía y Finanzas Públicas, Hernán Lorenzino, elogió la decisión de la corte y prometió seguir luchando contra los acreedores, descritos por la presidenta Cristina Fernández como fondos “buitres”.

“Argentina va a seguir defendiéndose de los piratas financieros; buitres, no pasarán”, dijo Lorenzini.

Las cortes ghanesas ordenaron la detención del barco con base en una solicitud de la firma de inversiones con sede en las Islas Caimán, NML Capital Ltd. Su propietario, el millonario estadounidense Paul Singer, encabeza un grupo que demanda el pago completo y con intereses de los bonos que compraron en liquidación al gobierno argentino después de que el colapso económico del país en 2001-2002 obligó a una drástica devaluación de su moneda.

La gran mayoría de los inversionistas aceptaron 30 centavos por cada dólar y eso es lo que prácticamente pagaron al comienzo por los papeles los acreedores encabezados por Singer.