Lupillo Rivera: “Jenni… discúlpame por llorar”
Aunque la familia Rivera intentó honrar la petición de la Diva de la Banda, a medida que iba fluyendo la despedida final las lágrimas eran incontenibles
Los más de 6,000 presentes en el Anfiteatro Gibson, en Los Angeles, y los millones que se sumaron a través de la televisión y la radio, intentaron honrar el deseo de Jenni Rivera, de mantenerse contentos y celebrar su vida durante su funeral, pero se hizo imposible.
El primero en hacer mil esfuerzos mientras intentaba despedirse de la Diva de la Banda, fue su padre, don Pedro Rivera, quien luchó fuertemente para no llorar y poder dedicarle un tema que fue capaz de hacer vibrar el recinto.
Tras él, Lupillo Rivera tomó la palabra y luchó, luchó para evitar llorar, pero no pudo. Recordó que el mejor regalo de su vida se lo dio recientemente su hermana cuando “fue a visitarme, cuando estaba cantando y no más llegó y me abrazó y me dijo que me amaba. Y yo ese día sentí algo muy especial… que no tengo ni palabras de cómo describirlo”.
“Jeni, gracias por ese gran regalo y discúlpame por llorar”, dijo el artista antes de presentar el video del tema “Yo te extrañaré”, el cual aseguró no podía cantar en vivo y el público fue testigo al verlo bañado en lágrimas.
Doña Rosa Saavedra, madre de la Diva de Banda, también tomó la palabra, al igual que los hijos de la artista, quienes hablaban directamente al ataúd. Su primogénita, mejor conocida como “Chiquis”, confesó que aún no entendía por qué había muerto su madre; Michael, Jackeline y Jenicka también expresaron sus sentimientos, pero fue el hijo menor de la cantante quien provocó que hasta los más “machos” se bebieran las lágrimas.
Johnny Angel López agradeció a Jenni Rivera por haber sido la mejor, se expresó confiado en que su padre –ya fallecido- está cuidando de la Diva de la Banda, agradeció a los fans por su cariño y con la honestidad de sus tiernos 11 años terminó confesando que todos los días se pregunta “por qué tuvo que ser ella”.
La ceremonia culminó con un mensaje religioso ofrecido por Pedro Rivera Jr., el hermano reverendo de la Diva de la Banda.