Tres formas rápidas y deliciosas de cocinar pollo

Cocinar pollo, por su bajo precio y por sus características nutricionales, con muchas proteínas y poca…

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Tres formas rápidas y deliciosas de cocinar pollo
Foto: Flickr. A. McImaz

Cocinar pollo, por su bajo precio y por sus características nutricionales, con muchas proteínas y poca grasa, es un básico de nuestra alimentación. Sin embargo, a veces el pollo puede resultar algo anodino, si se prepara siempre a la plancha o empanado, por mucho queso en lonchas o demás aderezos que le pongamos improvisadamente. Por ello, en Vista Magazine te proponemos tres formas muy rápidas de prepararlo, pero que cambiarán drásticamente tus comidas. Las recetas, y por ende las cantidades, son para 4 personas. Te invitamos a que descubras otras maneras de disfrutar de esta ave de corral, te encantarán.

3 pechugas de pollo

1 o 2 naranjas de zumo (depende del tamaño de las mismas)

Vino blanco para cocinar

Aceite de oliva y sal

Esta forma de cocinar pollo no te supondrá ni 10 minutos y el resultado te encantará, siempre y cuando te gusten las naranjas, claro. Hacemos filetes con las pechugas. Mi consejo es que no los hagas demasiado finos, porque pueden quedar muy secos. En una sartén con un poco de aceite caliente, les damos vuelta y vuelta, y mientras, exprimimos el zumo. Una vez están algo fritos los filetes, añadimos el zumo y el vino blanco para cocinar. Ahora sólo queda esperar a que se consuma el jugo hasta quedar una salsa un poco espesa y muy concentrada. Es un plato con mucha intensidad de sabor y con muchas vitaminas, totalmente recomendada para los locos por los cítricos.

3 pechugas de pollo

Aceitunas cortadas sin relleno preferiblemente

Un poco de limón y cebolla

Aceita de oliva (no es necesaria la sal, con el de las aceitunas es suficiente)

Colocamos, por un lado, las pechugas, sin cortar, en una fuente y las metemos al horno. Si no queremos que se sequen mucho, podemos añadir un poco de agua y limón. Así, conseguiremos también un poco más de sabor. Por otro lado, en una sartén con un poco de aceite, echamos las aceitunas cortadas con un poco de cebolla. Dejamos que se hagan a fuego lento. Podemos añadir, en mitad del proceso, el líquido de las olivas, así quedarán más blanditas y no tiramos nada.

Pasados unos 7-8 minutos, con las pechugas prácticamente asadas, añadimos las aceitunas a la fuente y dejamos unos minutos más, para que se mezclen bien todos los sabores. Sin duda, una receta original y sana.

3 pechugas de pollo

1 cebolla

1 manzana Smith

Por un lado, partimos la manzana verde (con piel y todo) en pequeños taquitos. Hacemos lo propio con la cebolla y las mezclamos, con un poco de sal, mientras esperamos a que la sartén y el aceite se calienten, aunque no mucho: debemos tener paciencia para que la manzana y la cebolla se ablanden y no se quemen.

Una vez en su punto, se echan los dos ingredientes en la sartén y dejamos que se hagan bien. Podemos añadir agua e incluso un poco de vino blanco de cocina, para que se ablanden.

Mientras tanto, cogemos las pechugas y, o bien hacemos filetes, o bien las partimos también en tacos, estos más grandes, claro. Cuando vemos que la cebolla y la manzana están blandas, las apartamos de la sartén, subimos la intensidad del fuego, y freímos el pollo. Justo cuando estén a punto de hacerse del todo, volvemos a echar la cebolla y la manzana, para que se mezclen bien. Os chuparéis los dedos con este plato.