Una sola voz: no más tragedias

Tiroteo en escuela primaria de Connecticut abre debate nacional sobre las armas

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Una sola voz: no más tragedias
Horas después de tiroteo, hubo manifestaciones en Washington contra las armas. Foto Notimex

En Estados Unidos, la frase “United we stand” cobró un enorme significado tras los atentados contra las torres gemelas. Ahora, el país parece haberse unido nuevamente en el dolor como aquella vez, luego de una de las peores masacres de su historia cometida el viernes 14 de diciembre en una escuela primaria de Connecticut.

La tragedia no sólo enlutó a 27 familias sino a una nación entera. Y mientras en el pequeño poblado de Newtown se trata de entender el horror, un agrio debate político se desarrolla a nivel nacional sobre la conveniencia de introducir medidas para restringir más el acceso y comercio de armas, e incrementar la seguridad en las escuelas.

Las imágenes y la información divulgadas después de la tragedia son devastadoras. El asesino se llamaba Adam Lanza, tenía 20 años y serios problemas mentales. La mañana del 14 de diciembre forzó su ingreso en la escuela primaria Sandy Hook de Newtown y disparó a quemarropa contra 20 niños, de entre 6 y 7 años. Antes de ir a la escuela, Lanza mató a su propia madre.

Los niños recibieron más de un disparo y algunos fueron ultimados con un rifle desde una distancia muy cercana. Además de ellos, seis adultos fallecieron en la escuela, incluyendo la maestra Lauren Rousseau, la psicóloga Mary Sherlach y la profesora Vicki Soto, quien escondió a sus alumnos en su salón y se enfrentó sola al asesino. “Si sufrieron, no fue por mucho tiempo”, dijo un oficial de policía de Newtown hablando de las heridas recibidas por las víctimas.

Una petición a favor del control de armas, colgada en la página web de la Casa Blanca, ya lleva más de 150,000 firmas desde el viernes pasado, y se ha convertido en una de las causas más populares desde que el Ejecutivo lanzó el programa de consulta ciudadana “Somos el pueblo”, en 2011.

Según la Oficina Federal de Investigaciones (FBI), en 2011 hubo 12,664 homicidios en EE.UU., de los cuales 8.583 fueron con armas de fuego. La tenencia de las armas está consagrada en la Segunda Enmienda de la Constitución, y el tiroteo en Sandy Hook ha enfrentado a quienes piden que se restrinja el acceso a las armas contra los que incluso piden que los maestros puedan portar armas en las escuelas.

Esta última opción —que ya es una realidad en algunos colegios de Texas— fue recuperada esta semana por el representante estatal de Oregón Dennis Richardson (republicano), quien, durante una entrevista con la cadena CNN, reivindicó el derecho de los profesores a portar armas.

“Si yo hubiese sido maestro en el colegio de Newtown y el distrito no me hubiese prohibido llevar armas a clase, la mayoría de los niños seguirían vivos y el tirador estaría muerto, pero no por haberse suicidado”, aseguró Richardson.

Según una encuesta divulgada por la cadena ABC y el diario The Washington Post, el 54% de los estadounidenses respalda mayores restricciones sobre las armas, y cerca de seis de cada diez apoya prohibir los cargadores de alta capacidad.

Durante una vigilia ecuménica por las víctimas, Obama dejó en claro que EE.UU. no ha hecho lo suficiente para proteger a los niños, y que es hora de un cambio frente a la racha de tiroteos recientes.

“Ya no podemos tolerar esto. Estas tragedias deben cesar pero para ponerles un fin, debemos cambiar”, dijo Obama, al comprometerse a propiciar un diálogo nacional en las próximas semanas con líderes políticos, policiales, educadores y del sector de salud sobre cómo frenar la violencia.

El portavoz de la Casa Blanca Jey Carney no pudo precisar un cronograma sobre ese diálogo, pero subrayó que el tiroteo en Newtown “claramente ha conmocionado a la nación”.

“Es un problema complejo que requerirá una solución compleja. Ninguna legislación en sí, ninguna acción por sí sola responderá plenamente al problema”, observó Carney, al reconocer que los grupos pro armas plantean “obstáculos”.

Desde el Congreso, senadores demócratas como Feinstein y Harry Reid, y el senador republicano Orrin Hatch, así como la legisladora demócrata Carolyn McCarthy, se perfilan como actores claves del debate en la 113 sesión legislativa en enero próximo.