Presidente cede para presupuesto

WASHINGTON — El presidente Barack Obama recortó sus ambiciones en su negociación con los republicanos sobre el presupuesto y ahora pide un acuerdo de menor alcance pero suficiente para impedir que el gobierno caiga en un “abismo fiscal”, trato que incluiría la prolongación de recortes impositivos a la mayoría de los contribuyentes y la postergación de dolorosas reducciones presupuestales.

En una conferencia de prensa en la Casa Blanca, Obama solicitó también al Congreso que prorrogue los subsidios por desempleo a las personas que llevan mucho tiempo sin trabajo, que de otra manera serían cancelados para dos millones de individuos a fin de año.

El anuncio de Obama fue un reconocimiento de que las posibilidades de un acuerdo más amplio antes de que termine el año probablemente se han venido abajo. También sugiere que cualquier probabilidad de conseguir un acuerdo de menor envergadura pudiera depender del Senado, sobre todo después del fracaso de un plan del presidente de la Cámara de Representantes, el republicano John Boehner, que permitiría aumentar los impuestos a las personas que ganen más de un millón de dólares al año.

“He pedido a los dirigentes del Congreso a que trabajen en los próximos días con miras a un paquete que impida un aumento fiscal a los estadounidenses de clase media, proteja el seguro de desempleo para dos millones de estadounidenses y coloque las bases para posteriores trabajos en torno al crecimiento económico y la reducción del déficit”, expresó Obama el viernes. “Esa es una meta asequible. Eso puede concretarse en 10 días”.

Quizás sí, quizás no. En el mejor de los casos, el nuevo plan enfrenta un panorama incierto en el Senado debido a visiones muy diferentes.

El líder del Partido Republicano en la cámara alta, Mitch McConnell, que ejerce un gran poder incluso en la minoría de ésta, pidió que el Senado se pronuncie sobre una iniciativa de la Cámara de Representantes, presentada hace varios meses.