Con misa recuerdan legado de Clemente

Dedican misa en Nueva Jersey en la que hubo ofrendas florales y esperanza

NEWARK, Nueva Jersey — Con una emotiva misa en la basílica del Sagrado Corazón de esta ciudad, decenas de amantes del béisbol y las buenas acciones conmemoraron el 40 aniversario de la muerte de Roberto Clemente, el astro de los Piratas de Pittsburgh, quien además de sus proezas en el terreno de juego dejó el legado de su amor por la humanidad.

El Obispo Manuel A. Cruz, durante el oficio religioso, dijo: “Pedimos por el alma de Roberto Clemente y venimos a recordarlo y a dar gracias a Dios por tantas bendiciones que recibimos a través de este pelotero”.

Frente al altar mayor fueron colocadas dos ofrendas florales, una con lazos con los colores de la bandera puertorriqueña y otra en forma de corazón, cubierta de claveles amarillos, con el número 21 que llevó Clemente en su uniforme, y con el que durante su carrera cosechó 12 Guantes de Oro, cuatro títulos de bateo y llegó a los 3,000 hits.

El concejal de Newark, Luis Quintana, uno de los organizadores de la misa, dijo que el corazón de Clemente era tan grande, “que perdió la vida tratando de llevar ayuda humanitaria a la gente de Managua, capital de Nicaragua, que había sido sacudida por un fuerte terremoto”.

“El supo que la ayuda no estaba llegando a los necesitados así que decidió montarse en el avión y entregarla él mismo, pero el avión cayó al mar”, dijo Quintana. “Era un cargamento de alimentos y medicinas”.

Agregó que el legado de Clemente es el amor a su patria, Puerto Rico, a los niños y a la humanidad, e indicó que en Newark hay una escuela y una liga de béisbol llamadas Roberto Clemente.

A la misa asistieron los hermanos Christian Keir, de 16 años, y Aidan Alvarez, de 10, que juegan béisbol en la liga Roberto Clemente de Jersey City.

“Yo jugué en la liga desde los cinco años y la última vez fue hace tres años y ganamos el campeonato de la ciudad, y ahora juego para mi escuela secundaria y me gustaría llegar a Grandes Ligas y ser como Roberto Clemente”, dijo Keir, quien cursa el noveno grado. “Clemente fue un gran hombre, un hombre bueno, y él me ha inspirado a seguir sus pasos en el béisbol y en la vida. Ojalá podamos pasar su legado a otras personas”.

Además de sus padres, los niños iban con su abuela, Isabel Fuentes, quien es tan fanática de Clemente que era la única en toda la iglesia que llevaba una playera del equipo de béisbol de Clemente, los Piratas de Pittsburgh.

“Yo llegué a Nueva Jersey de Puerto Rico en 1962, y desde que vi a Clemente jugar fui fanática de él, y ahora soy la que más grita y celebra cuando mis nietos están jugando”, dijo.

Luis López, fundador de la Liga Roberto Clemente de Newark, dijo que hoy día cuentan con40 equipos donde juegan cerca de 500 niños, y es una de las más organizadas y reconocidas del estado de Nueva Jersey”.

“Le pusimos el nombre de Roberto Clemente porque además de ser uno de los mejores peloteros de grandes ligas, fue una persona humanitaria, que murió tratando de ayudar a los necesitados”, dijo López. “Fue además uno de los primeros peloteros que daban clínicas de béisbol gratis para los niños que querían ser peloteros”.