Necesitamos cámaras de seguridad que funcionen al momento de ocurrir un crimen

¿Cómo es posible que algunas estaciones en el subway no tengan una cámara de seguridad que funcione al momento de ocurrir un crimen?

En los últimos meses en esta gran nación han acontecido lamentables tragedias, las cuales nos han tocado muy de cerca. Claro como siempre en medio de nuestro dolor, nos levantamos, nos hacemos más fuertes para seguir adelante y siempre trabajando en las prevenciones y soluciones para que estos sucesos no se repitan.

No puedo quedarme callado con dos grandes tragedias ocurridas en el subway de Nueva York en sólo un mes. Dos humildes ciudadanos perdieron la vida al ser empujados hacia la vía del tren en movimiento, hechos calificados como un acto criminal y horrendo en tiempos modernos.

No dejo de mencionar también que en sucesos similares he percibido falta de sensibilidad de algunos ciudadanos presentes en algunas tragedias en el sistema del subway. Algunos aseguran que nos estamos teniendo miedo el uno al otro y por eso no nos ayudamos en situaciones difíciles. ¿Que está pasando con el espíritu de solidaridad de los neoyorquinos?

Muchos ciudadanos se preguntan cómo es posible que la MTA con tantos ajustes en busca de la eficiencia en el sistema, ha permitido que ciertas estaciones no ofrezcan la protección necesaria a sus usuarios. Debo citar: estaciones solitarias, oscuras, sin personal, sin cámara de seguridad que funcionen para identificar un crimen, deterioro en crecimiento, máquinas de servicios indolentes a un reclamo, en fin la MTA debe de ser sometida a un cuestionamiento público por el estado de Nueva York.

Pero de seguro que la MTA nunca olvida cada seis meses establecer una convocatoria de intimidación y miedo para revisar y aumentar los precios en sus tarifas.

La verdad es que resulta desagradable mezclar dos situaciones diferentes, como son las muertes y los aumentos de tarifas, pero a la MTA no podemos darle tregua.

Soy un usuario frecuente del llamado Metropolitan Transit Authority mejor conocido como la MTA, el sistema más grande de transporte público de la capital del mundo. Por eso considero muy oportuno solicitarles a los ejecutivos de esta gran institución, que antes de aplicar cualquier tipo de aumento en los precios del transporte, revisen detenidamente y solucionen las siguientes situaciones. Una vez corregidas, mejorarían considerablemente la imagen y el servicio de esta emblemática organización.

1. ¿ Por qué la MTA no reconoce el transfer del autobús al subway, cuando es entregado en tarjetas de papel cartón?

2. ¿Por qué al usar la Metrocard en un autobús, y dicha tarjeta no tiene balance suficiente para pagar el servicio, y el cliente decide desmontarse del autobús creyendo que tiene balance en su tarjeta, pero para su sorpresa la computadora del autobús absolvió todo su balance, dejando en $0.00 su Metrocard?

3. ¿Por qué cuando pagamos con monedas, y por error el cliente ha depositado más de lo necesario, la máquina que recibe dichas monedas no está programada para devolver?

4. ¿Por qué la máquina de cobrar cuando un cliente paga un servicio con Metrocard y monedas, automáticamente no se le asigna un transfer a la Metrocard, excepto cuando el usuario lo solicita al chofer?

5. ¿Por qué la MTA no reconoce el transfer de tren a tren? Por eso una vez más exhorto a las autoridades pertinentes a buscar, lo antes posibles, soluciones efectivas.

Hago un llamado a los directivos de la MTA, ejecutivos y líderes estatales electos, porque sabemos que juntos encontrarán las mejores soluciones en beneficio de nuestra colectividad, y esperando que estas medidas a tomar contribuyan con el bolsillo y la seguridad de la clase trabajadora de este gran estado.