Nuevo año con toque amargo para los Gálvez

Muerte de un hispano en Queens aún sin respuesta a 12 meses de la tragedia

Nuevo año con toque amargo para los   Gálvez
Jorge Gálvez en una foto poco antes de su desaparición en diciembre del 2011. Al mexicano lo hallaron muerto en marzo.
Foto: cortesia

Nueva York — Para Mario Gálvez y su familia las festividades de Navidad y Año Nuevo tienen un sabor amargo. La noche del 21 de diciembre de 2011, su hermano Jorge —de 20 años— no llegó a dormir al sitio donde se había mudado tres semanas atrás, en Queens.

Los inquilinos, amigos de los hermanos, ubicaron a Mario para contarle lo sucedido e iniciaron la frenética busqueda de Jorge.

Mario, de origen mexicano y residente de Manhattan, recordó que al día siguiente acudió al nuevo trabajo de su hermano, en un restaurante situado en la Quinta avenida, esperando que estuviera en el lugar.

El gerente le informó que no se presentó, pero un compañero de trabajo le ofreció detalles de la desaparición.

El hombre explicó que estuvieron bebiendo en un bar en las inmediaciones de la avenida Roosevelt. Luego de la medianoche abandonaron el lugar en busca de otro sitio. Caminaban en los confines de la calle 93 y Ditmars Boulevard cuando unos cinco hombres, de apariencia hispana, los golpearon y obligaron a subir a una camioneta que el testigo describió de color rojo oscuro y sin asientos.

“Quedé en shock con el relato”, comentó Mario con tristeza. “Pensé que ojalá mi hermano no hubiera estado en ese lugar a esa hora”.

El testigo indicó a Mario que los llevaron a calles oscuras y solitarias cerca del aeropuerto JFK, donde logró escapar pese a ser perseguido. Una vez a salvo, pidió ayuda en un hotel cercano. Fue la última vez que se vio a Jorge con vida.

“Por varias noches tomamos un taxi y recorrimos las calles en busca de pistas o testigos, pero no encontramos nada. Fue realmente frustrante”, recordó.

Ante la búsqueda sin éxito, Mario informó a la Policía de la desaparición el 29 de diciembre, pero la uniformada ya tenía un reporte previo, hecho por el testigo el día del incidente. El 30 de diciembre, la fotografía de Jorge Gálvez se difundió en la prensa.

“Tenía esperanza de que mi hermano apareciera en algún hospital. En Año Nuevo mi único deseo era verlo”, agregó.

Evidentemente afectado, Mario comentó que pasaron meses sin noticias de su hermano, pese al esfuerzo de la Policía por dar con su paradero.

“Prefería no llamar a mi madre en México, porque me dolía verla sufrir cuando me preguntaba por Jorge y yo no tenía noticias que darle”, dijo.

Fue en marzo cuando el cuerpo de su hermano fue localizado en un río de Queens e identificado gracias a un documento mexicano que portaba.

“Cuando la Policía me dijo que lo encontraron, se me iluminó la cara y pregunté si podía hablar con él, pero me dieron la terrible noticia y mi mundo se derrumbó”, expresó.

A un año de la tragedia, Mario aseguró que su hermano vive en su corazón, pero hay respuestas que nunca tendrá.

“Quien le arrebató la vida a mi hermano, también nos quitó parte de vida a toda la familia, no puedo entender por qué sucedió”, enfatizó con los ojos húmedos. “No tengo rencor, sería una carga muy pesada”.

Mario dijo que pasaría las fiestas de Año Nuevo con las personas que ama, pero siempre recordando los buenos momentos con su hermano.