Zorros y Gallos pelean por el descenso

México/Notimex — Atlas y Querétaro, ambos empatados en el sótano de la tabla de porcentajes para evitar el descenso, dedicarán el Torneo Clausura 2013 exclusivamente a buscar su salvación para permanecer un año más en la Primera División del futbol mexicano.

Con un cociente de 0,9412, producto de 80 puntos acumulados en los 85 partidos de los cinco recientes torneos, Rojinegros y Gallos Blancos intentarán sumar mínimo un punto más que su rival para mantenerse en el máximo circuito, en una lucha que parece exclusiva de estos dos equipos, aunque no deben descuidarse Atlante, San Luis ni Puebla.

Camoteros contabiliza 91 unidades en el mismo número de encuentros para un promedio de 1,0706, mientras que Potros de Hierro y Reales están un poco más desahogados en ese sentido, pues ambos tienen un porcentaje de 1.1529, merced a que han rescatado 98 puntos.

Atlas tendrá en Tomás Boy al encargado de mantener a este legendario club del balompié mexicano en la Primera División, ahora en su formato de la Liga MX, y evitar que se concrete su cuarto descenso.

Los Zorros perdieron por vez primera la categoría en la temporada 1953-54, cuando se fueron a la Segunda División por quedar en último lugar de la tabla general, aunque a la campaña siguiente retornó a Primera.

Volvió a irse en la 1970-71, cuando perdió ante Pachuca una liguilla por el no descenso, campaña marcada como la peor en su historia pues apenas ganó cinco partidos de los 34 que disputó y tuvo una racha de 17 fechas sin salir con los brazos en alto. Y de nueva cuenta consiguió su boleto de regreso a la campaña siguiente.

La vez más reciente que se fue a Segunda División fue al caer ante Unión de Curtidores en la 1977-78. Y aunque logró por tercera ocasión su inmediato retorno, tiempo adelante vivió de sus experiencias más amargas, pese a lo cual se mantuvo en el máximo circuito.

En la 1980-81 tuvo par de episodios negros en su historia, pues hilvanó nueve descalabros en fila y además sumó 1,075 minutos sin anotar gol. Ahora podría irse a la denominada Liga de Ascenso MX.

La primera meta del “Jefe” Boy será guiar a los tapatíos a que sepan lo que es un triunfo bajo su tutela, pues desde que asumió el mando en la jornada siete del Apertura 2012 no ha ganado todavía un partido.

Si bien empezó su etapa de técnico con tres empates consecutivos al frente de los Rojinegros de las fechas siete a nueve, ante Monterrey (1-1), Querétaro (0-0) y Tijuana (1-1), apenas pudo rescatar un par de igualadas más, en la jornada 12 fue ante Cruz Azul 1-1 y en la 16 contra Puebla (2-2), ambas en el estadio Jalisco.

Se criticó al timonel de que el equipo no sabía ganar luego que dejó ir puntos que ya parecían en la bolsa, como la derrota ante San Luis 2-3 al recibir gol a ocho minutos del final, y el propio empate contra Camoteros, donde la igualada poblana se dio en el 94′ en un error de marcación en tiro de esquina.

Por el lado de Querétaro, la directiva también mantuvo en el banquillo a Sergio Bueno, bajo cuya dirección técnica la escuadra ’emplumada’ rescató seis unidades de los 10 partidos que dirigió.

Empezó bien porque le arrancó un punto de visita precisamente a su rival directo en esta lucha, el 15 de septiembre en el estadio Jalisco dentro de la jornada ocho, cuando igualaron sin anotaciones.

Empató con gol polémico ante Santos Laguna 1-1 en la fecha 12, luego igualó de visita ante San Luis en la 15 y despidió el Apertura 2012 con un triunfo 1-0 de visita sobre Puebla, con un gol de Luis Angel Landín, para alcanzar en la tabla de cocientes al Atlas y empezar el Clausura 2013 empatados en esta lucha por la salvación.

Querétaro será el primero de los dos inmiscuidos en esta lucha que entrará en acción en el Clausura 2013, pues jugará la noche del sábado cinco de enero ante León en el estadio Nou Camp, mientras que Atlas tendrá su primer examen de visita ante Pumas de la UNAM el próximo domingo seis.

Será el 23 de febrero, dentro de la jornada ocho, cuando el cuadro queretano le haga los honores en La Corregidora al Atlas, duelo que podría ser determinante para ambos en busca de la permanencia.