Un acuerdo controvertido

Un acuerdo controvertido

El acuerdo bipartidista en el Senado para evitar el aumento de impuestos y posponer la ola de recortes de presupuesto es una píldora dura de digerir para demócratas y republicanas.

No obstante, la Casa Blanca puede preciarse de haber logrado un amplio consenso bipartidista en el Senado para aumentar impuestos sin atar a ello reformas a la red de protección social (entitlements) ni otros recortes de presupuesto. Esa es la espina que tanto desagrada a los republicanos de la Cámara de Representantes.

Pero para conseguir el amplio respaldo republicano en el Senado, el presidente Obama hizo permanentes los recortes de impuestos de la era Bush excepto a los contribuyentes con ingresos de 400 mil dólares en vez de los de 250 mil dólares como quería el mandatario. Esta concesión reduce ingresos anticipados por lo que se hará sentir en futuras negociaciones.

Por otra parte, es lamentable que la Administración Obama haya hecho permanente los recortes de impuestos, mientras que solo extendió por cinco años beneficios impositivos como el Crédito a los Bajos Ingresos (EITC) y la deducción por niños que es de gran ayuda para los trabajadores menos pudientes.

El acuerdo aprobado en el Senado por un voto de 89-8 tiene la imperfección de desagradar a todos, de ahí su bipartidismo. Sin embargo, de nuevo las divisiones en la bancada republicana de la Cámara Baja son motivo de obstrucción.

Sería muy perjudicial para la ya dañada imagen republicana que los ideólogos prefieran hundir el barco, o tirarlo al precipicio, en vez de aceptar el acuerdo de la Cámara Alta.

De todas maneras, el acuerdo resuelve por el momento el aumento de impuestos automático, pero no logra evitar que en los próximos meses se vuelva a repetir las batallas entre la Casa Blanca y los legisladores republicanos. Y eso es un problema serio.

La Opinión/ImpreMedia