Reabrirán librería en el Alto Manhattan

Reabrirán librería  en el Alto Manhattan
Librería comunitaria logra recaudar suficientes fondos para reabrir en el barrio de Washington Heights.
Foto: cortesía

Nueva York –La librería comunitaria Word Up volverá a abrir sus puertas en Washington Heights, luego de que el grupo de voluntarios que la dirigen lograra recaudar suficientes fondos para alquilar un nuevo local.

Word Up permaneció abierta por un poco más de un año en el Alto Manhattan, donde se instaló con el fin de respaldar a escritores y artistas locales y promover el amor por la literatura en los barrios de Washington Heights e Inwood.

La librería tiene un modelo de negocio diferente a la mayoría de las librerías de la ciudad. Es manejado completamente por más de 100 voluntarios que residen en la comunidad, con un núcleo de 20 a 30 organizadores activos. Aunque originalmente era un proyecto de un residente local, Word Up es ahora oficialmente un programa sin fines de lucro del Seven Stories Institute, cuya misión es hacer que el libro esté disponible en comunidades que no tienen acceso a éste debido a dificultades socioeconómicas, las barreras del idioma y otros factores.

Durante el tiempo que permaneció abierta, Word Up distribuyó más de 30,000 libros en español, inglés y ruso, y realizó más de 200 eventos, entre ellos lecturas y presentaciones artísticas.

Sandra García-Betancourt, directora ejecutiva de la Alianza de las Artes del Norte de Manhattan, NoMAA, organización que respalda a Word Up, reveló que los voluntarios de la librería comunitaria tenían la meta de recaudar $60,000, “pero se sobrepasaron, lo que garantiza mayor permanencia de la librería en la comunidad”.

“Ahora están evaluando varios lugares para poder negociar el alquiler, con espacio suficientemente amplio para poder incorporar todos los programas que ellos desarrollaron en el otro local”, dijo García-Betancourt. “Este es un proyecto de la comunidad de Washington Heights, y ellos quieren permanecer aquí”, señaló.

Word Up enfrenta el reto de mantenerse y no correr la misma suerte de librerías como Calíope y Continental, que además de la venta de libros en español servían como centros culturales, y desaparecieron por problemas económicos.

Verónica Liu, encargada de la librería, explicó en el portal de la entidad que la idea de alquilar un espacio a largo plazo nació a pedido de los miembros de la comunidad hispana del sector, para que Word Up permanezca en pie todo el tiempo posible y sea un lugar donde la gente del barrio pueda celebrar y apoyar las artes y la literatura.

Una forma de cooperar con la librería es donando sus libros viejos o, si es escritor, poniéndolos a vender a consignación. Liu dijo que se necesitan más libros en español, que son los más solicitados en el sector.

Para más información, visite: wordupbooks.wordpress.com/donate.