Nuevos atentados en zona indígena

SANTIAGO, Chile — Dos nuevos atentados incendiarios se registraron en la región mapuche de La Araucanía ayer.

Ello ocurrió un día después que un anciano matrimonio de terratenientes murieron carbonizados en un incendio intencional a su residencia provocado por encapuchados..

Los dos nuevos ataques, que no causaron víctimas, se registraron luego que el presidente Sebastián Piñera, que viajó especialmente a la región, anunció la formación de una fuerza policial antiterrorista destinada a prevenir y combatir ese tipo de acciones.

Un camión fue interceptado por cuatro encapuchados e incendiado en un camino interior de la zona poblada por empobrecidos mapuches, la principal etnia del país con alrededor de un millón de personas.

En otra acción, varios encapuchados también atacaron una hacienda, donde quemaron dos galpones que guardaban maquinaria agrícola. El mismo grupo, según la información policial, habría intentado quemar un puente cercano.

La familia Luchsinger es acusada de “racistas y antimapuches” por algunos dirigentes mapuches, como el ex vocero estudiantil José Ancalao, y sus enfrentamientos con los indígenas se remontan a los años 50.

Werner Luchsinger y su esposa Vivian McKay, las dos víctimas fatales del ataque de la madrugada del viernes, sin embargo, no tenían conflictos con los mapuches de la zona.

Luchsinger se defendió del ataque e hirió de bala a un mapuche, que posteriormente fue detenido por la policía en las cercanías del predio e identificado como Celestino Córdova Tránsito, de 26 años y miembro de la comunidad mapuche “Juan Quintrupil”.

La Iglesia Católica, por intermedio del presidente de la Conferencia Episcopal y arzobizpo de Santiago, Ricardo Ezatti, reiteró ayer la invitación a un diálogo y su disposición a servir de puente entre las partes.

“El problema que enfrentamos es humano y se enfrenta no sólo con medidas represivas, preventivas, sino también hay que sentarse a dialogar”, expresó el prelado.