Accidente de ferry revive temores

Accidente de ferry revive temores
Un pasajero lesionado en el accidente del ferry es trasladado a una ambulancia.
Foto: ap

Nueva York — Trabajadores latinos fueron testigos del caos y la desesperación que causó el accidente de un transbordador que chocó ayer en el Bajo Manhattan.

“Nunca había sentido un estruendo tan fuerte”, dijo Lourdes Rodríguez, de 47 años, quien había comenzado a trabajar en el muelle desde las 8 a.m. “Pensé que ya nos habían puesto una bomba”.

Rodríguez, de ascendencia dominicana, se refería al estruendo que hizo la embarcación Seastreak —proveniente de Atlantic Highlands, NJ,— cuando chocó contra el muelle 11, a las 8:45 a.m., y dejó heridas al menos a 57 personas, de las cuales una está en condición crítica en el hospital Downtown, ubicado en el Bajo Manhattan, según las autoridades.

“Estaba histérica. Di un salto y dije ‘Dios mío, gran poder de Dios ya me morí’ y gritando salí corriendo a buscar al security“, recuerda la dominicana, que trabaja desde hace siete años limpiando en el muelle. “Vi la gente sangrando, había un hombre en toda la orilla del Ferry que estaba ya listo para bajarse y sangraba mucho de la cabeza. Adentro todos gritaban y lloraban”.

Fue en cuestión de segundos que llegaron la Policía, los bomberos y todo el equipo de rescate, según Rodríguez.

“Los rescatistas pensaron que algunas personas habían caído al río y se tiraron a buscarlos, pero no sacaron a nadie. No vi hispanos, son todos blanquitos que llegaban a trabajar a esa hora”, relató la mujer que afirmó que varias horas después todavía se sentía nerviosa por lo que presenció.

Cuando llegó el servicio de emergencia empezó a sacar a los pasajeros del ferry. Algunos fueron atendidos en el muelle y se llevaron a tres personas en camillas, según relató David González, un puertorriqueño que estaba trabajando en construcción cerca del área cuando ocurrió el accidente.

“La gente estaba sangrando. A algunas personas las sentaron en las bancas y les daban servilletas para que se limpiaran la sangre. A otras les daban oxígeno, era todo un caos”, describió González, quien logró grabar las imágenes en su celular por una hora.

En el video se observa como los pasajeros eran atendidos en el lugar de los hechos y como iban sacando a algunos de ellos en camillas y sillas de ruedas.

“La respuesta fue rápida. No escuché ni vi el choque; me di cuenta cuando empecé a ver las patrullas, los bomberos y muchas ambulancias llegar al sitio”, relató el puertorriqueño.

Janette Sadik-Khan, comisionada del Departamento de Transporte, informó que la embarcación de 140 pies de largo salió de Highlands a las 8 a.m. A bordo se encontraban 326 pasajeros y cinco miembros de la tripulación.

Las autoridades continúan investigando si la velocidad del transbordador fue la razón del accidente.