Auge de empleo doméstico en Latinoamérica

Ginebra/EFE — Los empleados del hogar representan el 7.5% del total de los trabajadores en Latinoamérica y el Caribe, el porcentaje más alto del mundo, según un informe difundido ayer por la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

El porcentaje en América Latina y el Caribe se sitúa muy por encima de la media mundial de trabajadores domésticos con respeto al total de la fuerza laboral, que es de un 1.7%.

Esa proporción latinoamericana es mucho más elevada que en el resto de regiones del mundo: en Oriente Medio, es de un 5.6%; en África, un 1.4%; en Asia Pacífico, un 1.2%; en los países desarrollados, un 0.8%, y Europa del Este y las repúblicas ex soviéticas, un 0.3%.

El primer informe que publica la OIT sobre el sector del trabajo doméstico en el mundo apunta a un fuerte incremento de esta actividad laboral en la región, que pasó de 10,5 millones trabajadores domésticos en el año 1995 a 19,5 millones en 2010.

Las causas apuntadas por la OIT son el incremento de la población anciana, que requiere de mayores cuidados, la falta de políticas que permiten la conciliación de la vida profesional y personal, y el aumento de la participación de las mujeres en el mundo laboral.

El informe apunta como otra posible razón la desigualdad económica de la población, que permite la existencia de empleadores en los puestos superiores de la escala social y personas con escasos recursos dispuestos a realizar servicios domésticos mal pagados.

“Las enormes disparidades de ingresos hace que haya mucha demanda de trabajo doméstico, pero también mucha oferta, de personas que aceptan esas labores a pesar de las precarias condiciones de trabajo”, explicó en rueda de prensa Martin Oelz, asesor legal de la OIT.

Del total de los trabajadores del hogar en América Latina y el Caribe, 18 millones (el 92 % del total) son mujeres, que representan el 17,4% de la fuerza laboral femenina de la región.

El impacto económico es muy importante, porque los ingresos salariales de las empleadas domésticas representan un 26,6% del total de las trabajadoras de la región, un porcentaje solo superado por Oriente Medio.

Los hombres son el millón y medio restante de trabajadores domésticos, que representan el 1% del empleo masculino.

“Estos datos reflejan la dimensión de género del sector del empleo doméstico” en esa región, señala el documento.

Por regiones, la prevalencia del trabajo doméstico es particularmente alta en los países latinoamericanos del Cono Sur -Argentina, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay-.