‘Discreción fiscal’ no ha funcionado

Nueva York — La discreción fiscal en la resolución de deportaciones de inmigrantes no cumplió lo que prometía, según denuncia un informe emitido por la Coalición de Inmigración de Nueva York y la Asociación de Abogados de Nueva York.

Tras destacar la falta de reforma migratoria y la paralización partidista que mantiene bloqueado el tema —tanto en el Congreso como en la Casa Blanca— los autores van repasando las últimas acciones realizadas por la administración del presidente Barack Obama, para mitigar el daño que está causando un sistema inmigratorio que denominan “roto” y “desfasado”.

El informe indica que el sistema migratorio no trata las necesidades sociales y económicas de la nación y se enfoca en la aplicación de las normas deshaciendo familias, dejando a los niños sin padres y destrozando vidas.

Para los autores, la implementación el 15 de agosto 2012 de la Acción Diferida para la llegada de niños y las medidas administrativas que “deberían permitir reunir las familias más fácilmente”, han fallado por la forma en que se ha ejercido la discreción fiscal.

La discreción fiscal se implementó ante la presión de la comunidad para que aquellos inmigrantes asentados en el país, que no representaban amenaza para la seguridad pública, no fueran forzados a la deportación y pudieran permanecer en el país temporalmente.

Ante esta nueva política, las autoridades analizaban caso por caso revisando cerca de medio millón de deportaciones pendientes para determinar qué casos debían tener prioridad y cuáles podían ser cerrados.

El informe denuncia la inconsistencia de esas revisiones y aboga por una reforma migratoria integral.