Pasión flamenca en Webster Hall

'La Shica' es una de las cuotas latinas en el décimo aniversario del 'GlobalFEST'
Pasión flamenca en Webster Hall
Elsa Rovayo, La Shica, se presenta por segunda vez en Nueva York.
Foto: cortesia

Nueva York — Elsa Rovayo, más conocida como “La Shica”, fue bailarina profesional de flamenco hasta sus 28 años. En ese entonces se percató de que era tiempo para un cambio y se arriesgó a convertirse en cantante.

La cantante nos visita ahora con su banda para presentarse en el “GlobalFEST”, una iniciativa que reúne artistas de diferentes partes del planeta en el mismo escenario. El festival, que cumple su décimo aniversario este mes, tendrá como cuota latina a la española y al grupo de Los Ángeles llamado La Santa Cecilia.

Conversamos con Elsa previo a su presentación del domingo:

¿Qué nos tienes preparado para el festival?

Es una bomba (se ríe). Trabajo con música de raíz española que es lo que me interesa, pero la mezclo con cosas nuevas que me gustan.

¿Te habías presentado antes en Nueva York?

Sí, una vez como parte del Flamenco Festival. Fue como el sueño de mi vida, es lo mejor que me ha pasado musicalmente porque fue una sorpresa la acogida que tuvimos de la gente. Hasta lloré.

¿Cómo surge el nombre Shica?

Porque soy muy pequeñita, mido 1.54 metros, y en Andaluz se le llama “Shica” en vez de chica.

¿Por qué decidiste dejar de ser bailarina?

Siempre había cantado desde pequeña pero tenía miedo de hacerlo mal. A los 28 años me dije, ‘si no lo intento ya no lo haré’. Ahora ya no renuncio a esto, es como si hubiera aprendido un lenguaje nuevo.

¿Cuál es la clase de público que oye tu música?

Estamos comprobando que hasta en los lugares más recónditos se puede entender la música folklórica que hacemos, no es complicada. Incluso hasta en India la gente entendió mi música.

¿Cómo definirías tu música?

Es la pregunta del millón porque no sé cómo responder. No quiero definirme, no quiero renunciar a nada. ¡Lo quiero todo!

¿Tienes algún ritual antes de salir al escenario?

Muchos. Tengo que llegar muy pronto al sitio de la presentación, también cargo una toalla de la “Abeja Maya” roja, que viaja conmigo, uso unos calcetines de la suerte y tengo que organizar el maquillaje de una manera simétrica encima de la toalla. Además tengo que entrar al escenario con el pie derecho. Soy como un torero.