Pedirán la extradición de excanciller

Lima/EFE — El ministro peruano del Interior, Wilfredo Pedraza, informó ayer de que la justicia de Perú solicitará a Albania la extradición de Augusto Blacker Miller, excanciller procesado en Perú por el “autogolpe” del expresidente Alberto Fujimori en 1992.

El anuncio de Pedraza, del que informó la agencia estatal Andina, fue hecho después de que la policía albanesa señalara desde Tirana en un comunicado que “no ha arrestado a ningún ciudadano peruano llamado Augusto Blacker Miller”.

“Este ciudadano no es persona que conste en búsqueda internacional”, indicó el comunicado policial.

Pedraza manifestó, no obstante, que Blacker Miller, que es propietario de una empresa de gestión de residuos en Alabania, Apollonia Investments, fue capturado en ese país europeo el jueves pasado, pero ya fue puesto en libertad.

Según dijo, desde su despacho está coordinando con la Fiscalía, la Corte Suprema de Justicia y el ministerio de Justicia para responder con la mayor rapidez y coherencia posible e “intentar el retorno de esta persona vinculada al golpe de Estado de Fujimori”.

En 2009, Blacker Miller fue detenido en Estados Unidos y la justicia peruana había iniciado un proceso de extradición.

“Sin embargo, Interpol de Albania no tenía la luz roja, esa señal de detención y permanencia”, añadió Pedraza, por lo cual fue liberado en ese país.

Ahora, Interpol tiene conocimiento de que “Perú está iniciando un proceso de extradición”, indicó.

En opinión del ministro peruano, Albania puede expulsar a Blacker Miller, a pesar de que Perú no tiene un tratado de extradición con ese país ni tampoco un consulado.

El abogado del exmandatario Alberto Fujimori en Lima, César Nakasaki, declaró a Radio Programas del Perú (RPP) que le parecía “imposible” que Blacker Miller vaya a ser extraditado porque se trata de un presunto delito político.

Nakasaki calificó como delito político al cargo de rebelión atribuido por la justicia peruana a Blacker Miller y otros integrantes del gabinete ministerial cuando Fujimori cerró el Congreso y otros poderes del Estado en 1992.