Marcha en Chicago pedirá a Obama moratoria en deportaciones

Se espera la presencia de cientos de personas con pancartas coreando consignas contra la separación de las familias inmigrantes
Marcha en Chicago pedirá a Obama moratoria en deportaciones
Los activistas que participarán en la marcha quieren una orden ejecutiva de Obama para que ponga fin inmediatamente a las deportaciones.
Foto: Archivo / Fabiola Pomareda

Chicago – Grupos proinmigrantes realizarán una marcha en Chicago el próximo 21, para exigir al presidente Barack Obama que decrete una moratoria en las deportaciones en el primer día de su segundo mandato y se ubique en “el lado correcto de la historia”.

Se espera la presencia de cientos de personas con pancartas que corearán consignas contra la separación de las familias inmigrantes, en un recorrido de varias cuadras por el centro de la ciudad entre las plazas Daley (donde se concentran las oficinas del Gobierno local y estatal), y Federal, donde están las cortes y oficinas federales.

“Queremos que desde el primer instante de su nuevo mandato el Presidente se comprometa de manera real con los indocumentados”, dijo Artemio Arreola, de la Coalición de Illinois para los Derechos de Inmigrantes y Refugiados.

“El presidente admitió que el gran fracaso de su administración pasada fue no haber impulsado la reforma migratoria. Pues ahora tiene la posibilidad de corregirse y hacer lo que está en su poder mientras se negocia en el Congreso”, agregó en una entrevista con Efe.

Los activistas, entre los que se cuentan organizaciones comunitarias y líderes religiosos, quieren una orden ejecutiva de Obama que ponga fin inmediatamente a las deportaciones.

“Queremos que el presidente se ubique en el lado correcto de la historia”, dijo Eric Rodríguez, director de la Unión Latina de Chicago.

“El segundo mandato definirá su legado, y no creemos que quiera pasar a la historia como el presidente que deportó más gente que nadie”, agregó.

Según cifras oficiales, durante el primer mandato de Obama fueron deportadas 1,5 millón de personas, 409.000 el año pasado.

Tania Unzueta, de la Liga de Justicia Inmigrante que reúne a jóvenes indocumentados, dijo a Efe que Obama tiene potestades ejecutivas para declarar la moratoria, “como lo hizo con la acción diferida”, aunque ahora podría proteger “a una población más amplia”.

“Durante mucho tiempo dijo que no podía hacer nada, hasta que actuó en favor de los jóvenes”, dijo Unzueta.

“Aunque sea de manera provisoria, algunos indocumentados están seguros ahora, pero nuestros madres y familiares siguen siendo deportados”, señaló.

El pastor José Landaverde, de la misión anglicana Nuestra Señora de Guadalupe del barrio mexicano La Villita, dijo en una conferencia de prensa realizada hoy en la Plaza Daley, frente a la Alcaldía, que el área de Chicago ha sufrido un incremento de la acción de Inmigración contra los indocumentados.

Destacó redadas realizadas por agentes federales contra una fábrica de los suburbios y en una esquina del noroeste de la ciudad, donde fueron detenidos varios jornaleros que fueron deportados.

“No tiene sentido remover gente del país cuando el Gobierno dice que los quiere legalizar”, dijo el pastor de origen salvadoreño.

Landaverde dijo que durante los últimos cuatro años su iglesia “ha estado llena de niños llorando porque fueron separados de sus padres. El presidente tiene que detener inmediatamente las deportaciones y acabar con el sufrimiento de las familias”.

En la marcha del día 21, que Arreola destacó se realizará en el natalicio de Martin Luther King, “el gran líder de los derechos civiles” de Estados Unidos, participarán familiares de trabajadores detenidos en las últimas redadas de la Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE).

En el acto final, en la Plaza Federal, se leerá una carta que luego será entregada a los senadores de Illinois, Dick Durbin (demócrata) y Mark Kirk (republicano), pidiéndoles que intercedan a favor de la comunidad.

“Queremos que le pidan al presidente Obama que ejerza su poder y proporcione a las familias indocumentadas, trabajadoras y sin antecedentes criminales, una forma de no ser deportadas”, dijo Arreola.