La gente estará con Armstrong

Londres/EFE — El exatleta canadiense Ben Johnson, sancionado en los Juegos Olímpicos de Seúl 1988 por consumir esteroides, afirmó a la cadena de radio británica BBC Radio 5 que el ciclista Lance Armstrong volverá a ganarse el favor del público tras admitir haberse dopado para ganar siete veces el Tour de Francia.

“El público americano le acabará perdonando”, sostuvo Johnson, de 41 años, que ganó el oro en los 100 metros lisos en los Juegos Olímpicos de Seúl y vio cómo le retiraban la medalla tres días después al dar positivo en el control de dopaje.

Armstrong reconoció en una entrevista que concedió esta semana a Oprah Winfrey que consumió sustancias prohibidas y sufrió transfusiones de sangre en su carrera.

La Agencia Antidopaje de Estados Unidos (USADA), había hecho público un informe el pasado octubre en el que acusaba al US Postal, antiguo equipo de Amstrong, de haber organizado el “más sofisticado, profesionalizado y exitoso programa de dopaje que se ha visto el deporte”.

“No creo que le vaya a costar ganarse la vida. Espero que siga adelante y haga cosas positivas. Si puede encontrar cómo ganarse la vida, estará bien”, consideró Johnson.

El exvelocista, que paró el crono en 9.79 segundos en los 100 metros de Seúl, regresó las pistas en 1991, pero volvió a ser sancionado por dopaje, esta vez a perpetuidad, en 1993.

Johnson dijo que el público juzgará a Armstrong “diferente que a mí por su lucha contra el cáncer”.

Ullrich descarta confesión

El exciclista alemán Jan Ullrich, ganador del Tour de Francia en 1997 y eterno segundo en otras ediciones de la ronda francesa tras Lance Armstrong, descartó ofrecer una confesión televisada de dopaje, como ha hecho su colega tejano.

“Con seguridad no voy a seguir el camino de Armstrong de hablar ante millones de espectadores. Por mucho que muchos esperen eso de mi”, apuntó para el semanario alemán “Focus” el exprofesional, bajo sospecha de dopaje desde hace años.

El excorredor alemán se encuentra asimismo en la lista de los sospechosos de dopaje como presunto cliente de la trama del médico español Eufemiano Fuentes.