Bonanza económica por Super Bowl

Bonanza económica por Super Bowl
Un trabajador trabaja en una cerca que rodea el Superdome Mercedes-Benz, en Nueva Orleans, donde el 3 de febrero se enfrentarán los Cuervos y los 49ers.
Foto: ap

Miami — El Super Bowl, considerado un ritual anual del deporte y los negocios en Estados Unidos, generará una bonanza económica en Nueva Orleans, sede del “SB XLVII”, y su transmisión televisiva producirá ganancias millonarias.

El duelo que enfrentará el próximo domingo a los Cuervos de Baltimore y los 49’s de San Francisco en el Superdome tendrá un impacto económico en la ciudad anfitriona de $434 millones, según un estudio del Comité Anfitrión del Super Bowl XLVII.

Un total de $211 millones se gastarán de manera directa con los negocios de la ciudad y 223 millones circularán de manera indirecta, de acuerdo con ese reporte.

El Super Bowl es uno de los eventos más vistos en la televisión estadounidense y está entre los programas de mayor audiencia. Algunos llegan a comparar esa audiencia a nivel mundial con la final del Mundial de futbol.

Una audiencia récord de 11,.3 millones de personas vieron en el país de las “barras y las estrellas” el partido en el cual los Gigantes de Nueva York vencieron a los Patriotas de Nueva Inglaterra 21-17 el año pasado.

Este año la cadena encargada de transmitir el Super Bowl es la “CBS”, la cual ha vendido el espacio de 30 segundos para los anunciantes en la cifra récord de $4 millones.

La mayores firmas automotrices se han unido entre los anunciantes a refresqueras y una cervecera para anunciarse, lo mismo que una compañía canadiense de dispositivos móviles que hará su debut para lanzar su nuevo producto.

“El Super Bowl es el lugar para los mayores anunciantes. Algunos esperan todo el año para lanzar sus campañas publicitarias”, dijo en declaraciones a la prensa estadounidense Steve Posavac, profesor de mercadeo de la Universidad de Vanderbilt.

El impacto de dicho encuentro es tal que tiene gran efecto en las ciudades cuyos equipos participan en la final.

En Baltimore, por ejemplo, se estima que unos 3,9 millones de aficionados compararán nuevos muebles para ver la final, mientras que otros 7,5 millones adquirirán un televisor, según el “Baltimore Sun”.