Arrestan a tres por incendio en club

Arrestan a tres por incendio en club
Familiares de una de las víctimas del incendio ocurrido en la discoteca Kiss de Santa María (Brasil) que causó 231 muertos, en el funeral de la joven, en el cementerio de Santa Rita a las afueras de Santa María.
Foto: efe

SANTA MARIA/Servicios noticiosos — El empresario brasileño Mauro Hoffmann, uno de los dueños de la discoteca Kiss de la ciudad de Santa María, en el sur del país, donde un incendio causó la muerte a 231 personas este domingo, se entregó ayer a la Policía, que había emitido un orden de arresto.

Con él son tres las personas que se encuentran detenidas.

Hoffmann se personó en la primera comisaría de Policía Civil de de Santa María, en el estado de Río Grande do Sul, tal y como había anunciado su abogado.

La Policía emitió ayer órdenes de arresto contra Hoffmann, su socio Elissandro Spohr, conocido como Kiko, y dos integrantes del grupo musical Gurizada Fandangueira, la banda que tocaba en el momento en que comenzó el fuego y a la que se atribuye el origen del incendio. Todos ellos ya están bajo custodia policial.

El comisario Marcelo Arigony explicó que las órdenes de prisión temporal fueron emitidas para evitar que puedan dificultar las investigaciones.

El incendio, deflagrado al parecer por un espectáculo pirotécnico durante un concierto, dejó un saldo de al menos 231 muertos y más de un centenar de heridos, en su mayoría estudiantes universitarios que celebraban una fiesta en el lugar.

Un oficial militar dijo que el número de muertos en el incendio de la madrugada del domingo, asciende ahora a 231 personas. El fuego se desató en el centro nocturno Kiss en Santa María, una ciudad universitaria de unos 260,000 habitantes en el sur de Brasil. Muchas de las víctimas tenían menos de 20 años, e incluso había menores de edad. La mayoría de las víctimas murieron por inhalación de humo y no quemadas.

La Policía ha dicho que piensa que el fuego se debió a los fuegos pirotécnicos que encendieron el aislante del sonido en el techo durante la presentación de la banda musical, mientras que algunos testigos han reportado que un extinguidor que no servía y que sólo había una salida en funcionamiento. Muchos de los muertos fueron encontrados en los dos baños del lugar, a donde llegaron aparentemente porque, enceguecidos por el humo, confundieron las puertas por salidas.

“Fue terrible adentro —era como una de esas películas del Holocausto, cuerpos apilados uno encima de otro”, dijo Sandro Meinerz, inspector de la policía. “Tuvimos que usar camiones para moverlos. Nos llevó seis horas sacar todos los cuerpos”.

Los sobrevivientes y otro inspector, Marcelo Arigony, dijeron que los guardias de seguridad intentaron brevemente impedir que la gente saliera del lugar. Los centros nocturnos brasileños suelen exigir el pago de la cuenta para permitir a la gente que abandone el lugar.

“Era caótico y no parece que haya sido un hecho de mala fe ya que varios guardias de seguridad también murieron”, dijo Arigony.

Los bomberos que llegaron al incendio, al principio tuvieron problemas para entrar al lugar dado que “había una barrera de cuerpos bloqueando la entrada”, dijo Pedroso Melo, comandante del departamento de bomberos.