Peligra el diálogo con las FARC

EDITORES: Agrega declaraciones y comentarios de analistas, incorpora firma. Con AP Fotos.

BOGOTA, Colombia — El jefe negociador del gobierno colombiano Humberto De la Calle reclamó ayer a las FARC por la retención de dos policías y aseguró que si los rebeldes no le dan la cara o reconocen a sus víctimas, el proceso de paz que se adelanta actualmente no tendrá ninguna posibilidad de llegar a un acuerdo.

De la Calle dijo en un pronunciamiento antes de partir a La Habana para una nueva ronda de negociaciones con las FARC que si los insurgentes no quieren llegar a un acuerdo definitivo “que nos lo digan de una vez para no hacerle perder el tiempo al gobierno y a los colombianos”.

“No habrá cese al fuego… La orden del presidente (Juan Manuel Santos) a la fuerza pública es seguir persiguiendo a las FARC en todo el territorio nacional”, dijo De la Calle. Si “las FARC no le ponen la cara a sus víctimas este proceso no tiene ninguna posibilidad”, destacó el jefe negociador. “Y la señal que están mandando con este secuestro es todo lo contrario de lo que deberían estar haciendo”, aseguró De la Calle al leer el pronunciamiento sin aceptar preguntas de la prensa en la casa de gobierno.

Las autoridades atribuyen a las FARC la retención de dos agentes policiales el 25 de enero en una zona del suroeste del país.

El jefe de la delegación negociadora salió así al paso de un comunicado emitido la víspera por los insurgentes en el que afirmaron que se comprometieron el año pasado a detener los secuestros de carácter económico pero que se reservan “el derecho a capturar como prisioneros a los miembros de la fuerza pública que se han rendido en combate”.

Para De la Calle, “las cosas hay que llamarlas por su nombre, un secuestro es un secuestro, no importa quién sea la víctima. Las FARC tendrán que responder por este hecho como por todos los miles de secuestros que han cometido”. Advirtió que los guerrilleros “se equivocan radicalmente si piensan que con acciones de este tipo van a obligar al gobierno a un cese del fuego bilateral.