Arte cubano invade Park Avenue

Arte cubano invade Park Avenue
Una de las esculturas que estarán adorando las calles de la Gran Manzana, hasta el próximo mes de junio.
Foto: Fotos cortesia

Nueva York — El hecho de que las obras de un cubano hayan sido seleccionadas para ser desplegadas en las calles de la Gran Manzana, es sin duda otra muestra clara del auge que están tomando los artistas latinos dentro de la escena internacional.

El “Empire State Building”, la “Torre Chrysler” y el Palacio de Justicia de Estados Unidos, son algunos de los edificios que han sido reproducidos de manera original por el artista Alexandre Arrechea, y que serán exhibidos a partir del primero de marzo y hasta el nueve de junio a lo largo de Park Avenue.

La iniciativa organizada por la Galería Magnan Metz en conjunto con el Departamento de Parques y Recreación de Nueva york, así como el Fondo para el Comité de la Escultura de Park Avenue, busca presentar trabajos de reconocidos artistas en un ambiente urbano que le permita a todo transeúnte admirar una obra de arte sin tener que pagar o ir a un museo.

Las esculturas de Arrechea que se podrán observar entre las calle 53 y 67, difieren radicalmente de las edificaciones originales ya que todas llevan plasmadas el toque propio del escultor, quien aunque mantiene los rasgos importantes de estos rascacielos, también los diseñó como si fueran elásticos y estuvieran saliendo enrollados del piso.

El concepto de esta exhibición sirve como una metáfora respecto a los retos de adaptarse a nuevas realidades que enfrentamos como individuos y sociedad diariamente.

Estas edificaciones han sido transformadas por el artista en una herramienta que se puede expandir o contraer, dependiendo del surgimiento o caída de la economía así como los cambios políticos y culturales que ocurren con el paso del ciclo económico.

“Creo que de la misma manera que un edificio está expuesto a elementos y cambios diarios como el frio, el calor, la lluvia y la neblina, éste también está expuesto a cambios constantes en su función, incrementos y decrementos en su valor, uso de inquilinos, y por lo tanto propósito y valor social.

Estas modificaciones persistentes son algo que quiero capturar e incorporar en mi trabajo, creando un nuevo modelo en constante negociación con su alrededor”, afirma el escultor cubano.