Buscan eliminar históricos retrasos en Corte Suprema

931 crímenes graves llevan más de dos años en espera de proceso
Buscan eliminar históricos retrasos en Corte Suprema
Exterior del edificio de la Corte Suprema estatal en El Bronx. El tribunal de este condado ha tenido históricos atrasos procesales.
Foto: archivo ap

El Bronx — La reestructuración de la corte de El Bronx ha iniciado sus primeros pasos en la solución de sus históricos atrasos procesales, que superan con creces los de otros condados.

La judicatura estatal anunció a fines del 2012 un plan integral para resolver los 931 crímenes graves que llevan más de dos años en espera de proceso, de ellos 270 con más de tres años y algunos de ellos en camino a cinco. Esta cifra es aún más significativa si se compara con la corte de Manhattan, la siguiente con más atrasos de la ciudad. Manhattan cuenta con 217, Brooklyn con 150, y Queens con 87. Mientras, el condado de Staten Island no contaba con ningún atraso.

“Esta acumulación es inaceptable para todos”, dijo Jonathan Lippman, jefe de los jueces del estado, ante la Comisión Ciudadana del Crimen el 15 de enero.

Su objetivo es reducir los atrasos de todas las cortes incluyendo los casos por delitos menores. Las normas estatales establecen 180 días para resolverlos pero unos 3,696 casos han superado este plazo en El Bronx, 1,566 en Brooklyn, 1,535 en Manhattan, 700 en Queens y 38 en Staten Island.

Como resultado, en enero se nombró a la jueza Patricia Di Mango, con rango de Juez Administrativo Adjunto del Bronx, para que acelere la solución de los casos graves durante los próximos seis meses.

Di Mango, que ejerce en la corte de Brooklyn y volverá a ella, está revisando caso por caso para ver en cuales es posible llegar a un acuerdo, y para los que esto no sea posible, fijarle fecha para el juicio. Al cierre de esta edición se había llegado a un acuerdo en 60 casos, según indicó la oficina de prensa de la fiscalía.

El Fiscal General del Bronx Robert Johnson considera que la jueza “está presentando la situación real (a los acusados). Les dice cuáles son las posibilidades (entre ir a juicio y llegar a un acuerdo). Es una cosa difícil pero llega el día en que estos tienen que decidirse”.

Preguntado por qué su corte tiene cuatro veces más atrasos que Manhattan explicó: “Primero porque el tipo de casos son complejos y segundo porque para ellos hay un pequeño número de abogados y fiscales”.

Para paliar esta insuficiencia se han contratado 60 fiscales adjuntos desde octubre y se ha nombrado a Douglas McKeon como Juez Administrativo, reemplazando a Efraín Alvarado. McKeon tenía este cargo en la corte civil y Alvarado, que se desempeñó por 4 años, vuelve a ejercer como juez a tiempo completo.

Los juicios no han comenzado aún pero cuando se fijen se destinarán a uno de los 10 jueces especiales que se encargarán de los mismos. Esos 10 jueces proceden de diversas cortes estatales y se han ofrecido como voluntarios para resolver la situación de El Bronx. Entre ellos Joseph Teresi, que dirigió el juicio contra varios policias que mataron de 41 tiros a Amadou Diallo en 1999.

Los abogados consultados sobre las medidas se mostraron pesimistas de que se resuelva este mal endémico de El Bronx aunque admitieron que estos recursos ayudarán.

“He trabajado aquí por 30 años y he visto cambiar de un sistema a otro, volver de nuevo, y ¡no importa lo que hagan siempre están atrasados!”, dijo Justine Levine.

El abogado se refiere a que en el 2004 El Bronx intentó solucionar sus atrasos fusionando la corte criminal con la suprema criminal. La idea era eliminar los atrasos en los delitos menores que eran solo tratados en la corte criminal. La fusión fue tal fracaso que el año pasado se volvió al viejo sistema.

Para los abogados, además de que pone en riesgo el debido proceso de ley de los acusados y sus derechos a tener un juicio rápido, los atrasos se deben a las excesivas demoras de los fiscales, los largos aplazamientos de los jueces y el diseño del nuevo edificio.

“Quien diseñó esta corte no tenía ¡ni idea!, debería haber cuartos para presos en cada piso”, dijo un abogado que pidió no ser identificado. “Tardan horas en presentarlos ante el juez y las visitas a los clientes son prácticamente imposibles”, aseguró Levine.

Para Johnson “no hay solución (para el edificio), aunque una vez que (los presos) están en juicio les damos prioridad y se les presenta a tiempo”.