Finaliza pesadilla de pasajeros en crucero

Finaliza pesadilla de pasajeros en crucero
Kristina Courson (i.) y Jamie Hilliard, of Denison, celebran su arribo.
Foto: ap

MOBILE, Alabama — Los pasajeros que por fin escaparon de la pesadilla del crucero Triumph de la línea Carnival eligieron entre varias opciones: algunos se alojaron en hoteles y otros tomaron autobuses o vuelos tras pasar cinco días en un buque en el Golfo de México paralizado por un incendio en la sala de máquinas.

El navío vacacional con unas 4,200 personas a bordo atracó el jueves por la noche en Mobile ante la algarabía de los pasajeros hartos de inodoros desbordados, hedor y escasez de alimentos.

“¡Hogar, dulce hogar, Alabama!”, decía uno de los carteles que los pasajeros colgaron a los costados del barco de 14 pisos mientras muchos celebraban la llegada desde la cubierta. La sirena del buque sonó varias veces cuando cuatro remolcadores lo dejaron en la costa a las 9:15 p.m. hora local.

“Fue horrible, verdaderamente horrible”, se quejó María Hernández, de Angleton, Texas, fmientras recordaba cuando se despertó el domingo en su cabina por el humo del incendio. Y después narró cómo pasaron los días siguientes en medio del calor y el hedor.

El desembarco de todos los pasajeros tardó unas cuatro horas.

Vance Gulliksen, vocero de Carnival, dijo que se les dieron tres opciones a los pasajeros: tomar un autobús hasta Galveston, Texas, para retirar los automóviles estacionados en el puerto de partida del crucero; abordar un autobús a Nueva Orleáns para alojarse en un hotel antes de tomar vuelos fletados a sus destinos, o arreglar para que familiares o amistades los recogiesen en Mobile.

Gulliksen agregó que unos 20 vuelos chárter partían ayer de Nueva Orleáns para llevar a su destino a los pasajeros que se quedaban en hoteles.

Casi 2,000 viajeros llegaron al Hilton de Nueva Orleáns en la madrugada, y pocas horas después muchos tomaban un vuelo chárter a Houston. Desde allí podrían tomar conexiones a sus ciudades o abordar un autobús fletado para recoger sus automóviles en Galveston.