Arrasador triunfo de Correa en primera vuelta

Arrasador triunfo de Correa en primera vuelta
El presidente de Ecuador, Rafael Correa (der.) y su compañero de fórmula a la vicepresidencia, Jorge Glass, celebraron su triunfo electoral por amplio margen luego de conocerse los primeros resultados a boca de urna.
Foto: AP

QUITO — Con la mitad de las juntas electorales contadas, anoche se ratificó la tendencia hacia un arrasador triunfo del presidente Rafael Correa en la primera vuelta de los comicios presidenciales al obtener un 56.93% de los votos.

Con el 50.35% de las actas electorales escrutadas, en el segundo lugar se ubicó Guillermo Lasso, con 23.76% de las preferencias, mientras que en el tercer lugar se situó el ex presidente Lucio Gutiérrez, con 6.05%.

De acuerdo con un sondeo a boca de urna difundido previamente por medios locales, Correa obtuvo 61% de los sufragios en las elecciones de ayer. Tras la difusión de la encuesta, el mandatario se declaró el virtual ganador de las elecciones.

Al conocer los primeros resultados oficiales, Lasso dijo que “esta noche quiero reconocer el triunfo del presidente Rafael Correa, ha logrado la reelección y eso merece nuestro respeto y eso merece el reconocimiento de su triunfo, y vamos a felicitarlo y a felicitar a su organización por haber logrado lo que han logrado esta noche”.

Correa afirmó en conferencia de prensa previa a la difusión de los resultados oficiales que el desafío de su nueva gestión será “ir más rápido y más profundamente en la misma senda de reducción de la pobreza”.

“Nuestro plan de gobierno ha sido presentado al país y aprobado en las urnas”, aseveró.

“La Revolución Ciudadana ha triunfado, no Rafael Correa, (hemos ganado) en una sola vuelta y obtendremos (también) una amplia mayoría en la Asamblea”, destacó.

Aseveró que Ecuador tiene una de las economías más exitosas de América Latina. “Nos va bastante bien, hay inversión extranjera, si viene más, mejor, pero lo que nunca vamos a hacer es hipotecar el país en función de esa entelequia llamada inversión extranjera”.

Fiel a su discurso de los últimos años, Correa señaló que “lo importante es que aquí no mande el poder mediático, ni la bancocracia, ni los viejos partidos, sino el poder democrático. Con esta revolución mandarán los ecuatorianos”.

“En esta revolución mandan los ciudadanos, no el capital; que manden las sociedades humanas, no los mercados”, señaló. Destacó que en lugar de desgaste del poder, “hemos aumentado casi 10 puntos con respecto a la elección presidencial del 2009, con la consolidación de Alianza País, ahora sí tenemos un movimiento político organizado con capacidad de movilización”.

Consultado sobre la posibilidad de tomar el liderazgo regional, en vista de la enfermedad del presidente venezolano Hugo Chávez, aseguró que “estaremos donde seamos más útiles para nuestras patrias chicas y para la patria grande, donde podamos servir mejor a nuestros conciudadanos latinoamericanos”.

“Esto lo estamos construyendo juntos, éste es un trabajo en equipo”, agregó, y dedicó su victoria a Chávez, a quien dijo admirar.

Previamente, el presidente celebró con abrazos en medio de gritos de triunfo de sus simpatizantes en el palacio de Carondelet, sede del gobierno, donde estaba en compañía de su esposa Anne Malherbe, sus hijos Miguel y Sofía, y su madre, Norma Delgado.

“Muchísimas gracias por esta inmensa confianza, nunca les hemos fallado y nunca les vamos a fallar”, dijo desde el balcón del Palacio ante la multitud.

Añadió que “esta victoria es de ustedes, de nuestras familias, de nuestra esposa, de nuestros amigos de nuestros vecinos de la patria entera; sólo estamos aquí para servirles a ustedes, nada para nosotros, todo para ustedes, pueblo que se ha hecho digno de ser libre”.

Para el profesor de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO), Santiago Basabe, el triunfo de Correa con más de 40 puntos de diferencia significará la permanencia indefinida del mandatario en el poder.

“Esta diferencia y una posible bancada mayoritaria en la Asamblea Nacional significa que a la vuelta de la esquina está la reforma constitucional para su reelección indefinida, pero si no tiene una mayoría en la Asamblea, el Gobierno se verá obligado a realizar mayores negociaciones y acuerdos”.