Barcelona queda contra la pared

Milan saca una buena ventaja al superar 2-0 al favorito de la competencia

Kevin-Prince Boateng festeja la anotación del Milan sobre el Barcelona  mientras Gerard Piqué y Víctor Valdés no encuentran explicación a lo ocurrido.
Kevin-Prince Boateng festeja la anotación del Milan sobre el Barcelona mientras Gerard Piqué y Víctor Valdés no encuentran explicación a lo ocurrido.
Foto: Ap

MILAN/AP — Ordenado en defensa y pragmático en ataque, el Milan recordó a muchos que es un gigante del fútbol al vencer ayer 2-0 al Barcelona en su duelo de ida por los octavos de final de la Liga de Campeones.

Kevin-Prince Boateng y Sulley Muntari marcaron los goles por el club italiano, que puede liquidar la eliminatoria y las aspiraciones europeas del Barsa el 12 de marzo en el estadio Camp Nou.

El gol de Boateng, a los 57 minutos, tuvo su cuota de polémica, ya que antes de la exquisita volea del ghanés la pelota se desvió en la mano del zaguero colombiano del Milan, Cristián Zapata. Muntari sentenció a los 81 tras una buena combinación de pases entre M’Baye Niang y Stephan El Shaarawy.

Ante el amplio favoritismo del Barcelona de Lionel Messi, el técnico rossonero Massimiliano Allegri advirtió en la antesala que el Milan no jugaría el papel de víctima. Y el siete veces campeón de Europa no lo hizo quedar mal.

Como siempre, el Barsa dominó la posesión del balón, pero le faltó profundidad y apenas remató dos veces al arco defendido por Christian Abbiati, que no tuvo mayores sobresaltos en el estadio San Siro.

La estrategia del Allegri era clara: plantarse firme de media cancha hacia atrás, y apostar al contragolpe, con la velocidad de El Shaarawy y Boateng como punta de lanza.

El Milan arrancó el partido con una presión desde tres cuartos de cancha, pero se fue retrasando sin desordenar sus líneas a medida que transcurrieron los minutos. El Barsa, por su parte, paseaba el balón de lado a lado sin darle verticalidad.

Messi estuvo inusualmente desconectado de sus socios Xavi Hernández y Andrés Iniesta, al igual que el otro delantero Pedro Rodríguez. El astro argentino no tuvo un solo remate a gol, una estadística casi increíble para un jugador que ha marcado en las 14 últimas fechas de la liga española.

Zapata, Philippe Mexes e Ignazio Abate hicieron un trabajo impecable en la última línea del Milan, cortando todos los pases que Xavi e Iniesta trataron de filtrar para las diagonales de Messi y Pedro.

Y cuando tuvo que ser contundente, el Milan no falló.

El gol de Boateng comenzó con un tiro libre de Riccardo Montolivo que rebotó en una mano de Zapata, una jugada que el árbitro escocés Craig Thomson consideró que fue accidental. Mientras los jugadores del Barsa protestaban, la pelota le quedó servida a Boateng, que fusiló al arquero Víctor Valdés con una volea pegada al poste.

Aunque apenas tuvo la pelota el 35% del partido, en realidad el Milan tuvo más y mejores ocasiones de gol.

A escasos minutos del silbatazo inicial, El Shaarawy se escapó en un contragolpe, y Carles Puyol tuvo que venir de atrás para despejar el balón antes de que el ‘Faraón’ encarase a Valdés en un mano a mano.