Exdirectora del Museo denuncia discriminación

Exdirectora del Museo denuncia discriminación
Margarita Aguilar, quien dirigió el Museo del Barrio, radicó una querella en la División de Derechos Humanos del estado por discrimen de género.
Foto: ap

Nueva York/Servicios Noticiosos EDLP — La exdirectora del Museo del Barrio, una de las principales instituciones culturales hispanas en Nueva York, radicó una queja judicial contra el museo, acusándolo de discriminarla por ser mujer y de generar un ambiente de trabajo hostil contra ella.

Margarita Aguilar, quien nació en Cuba, interpuso su queja en la División de Derechos Humanos del estado de Nueva York, dijo su abogado, Donald Derfner.

En la querella, que trascendió inicialmente en el portal de ABC News y Univisión, Aguilar asegura que fue discriminada por uno de los dirigentes del museo, quien le dijo que “perdiera peso” y “se depilara las cejas”, entre otros comentarios ofensivos, dijo Derfner. El abogado también explicó que los directivos de la institución no la dejaban ejercer su responsabilidad y criticaban sus decisiones, como cuando Aguilar despidió a uno de los empleados.

Su último día de trabajo en el museo fue el 11 de enero.

Ubicado en la Quinta Avenida y fundado en 1969 por un grupo de activistas y artistas puertorriqueños para dar a conocer el arte de ese país, el museo ha sido transformado en una de las principales instituciones de arte y cultura hispanas en Nueva York.

Von Díaz, una portavoz de la organización cultural, dijo el viernes que la institución “no comenta sobre la separación de un empleado del museo.”

Derfner dijo que Aguilar fue despedida y que formalmente se puso fin a su contratación el 14 de febrero. El Museo del Barrio ha sufrido una grave crisis financiera y ha prescindido de una importante parte de su personal en los últimos años.

El abogado de Aguilar reveló que el presidente de la junta del Museo, Tony Bechara, le impidió ejercer sus responsabilidades.

“El contrato y los estatutos la convierten en la presidenta de la institución, con poder de contratación y de despido a empleados. Ella intentaba ejercer su responsabilidad. La conclusión es que el presidente no se siente cómodo con una mujer ejecutiva fuerte”, dijo el abogado a la AP.

Entre 1994 y 2002, el museo fue dirigido por otra mujer, la puertorriqueña Susana Torruella Leval, quien propició el alcance de la entidad a otras comunidades latinas.

Aguilar no pudo ser contactada directamente para hacer declaraciones. La cubana llegó al museo en septiembre del 2011. Durante una entrevista con AP ese año dijo que el puesto de directora era “como llegar a casa”, ya que Aguilar fue becaria de la institución y más tarde curadora de exposiciones, trabajando en la organización cultural de 1998 a 2006.

Según el reporte de ABC/Univisión, la contratación de Aguilar se dio luego de que el Museo experimentara una renovación de unos $35 millones de dólares completada en el 2009 bajo la administración del mexicano Julián Zugazagoitia, pero la recesión económica provocó una mella en las finanzas de la institución.

Aguilar, dice la nota, no contaba con suficiente experiencia en el área de recaudación de fondos.

Por otra parte, el artículo de ABC/Univisión señaló que aunque Aguilar estuvo involucrada en la contratación de la nueva conservadora jefe del museo, Chus Martínez, su influencia fue mermando.

La curadora de origen español y que trabajó en la importante bienal alemana Documenta —que expone arte moderno y contemporáneo—, provocó críticas de algunos miembros de la comunidad luego de en una entrevista a la revista de arte Jot Down expresara que ella esperaba lograr que la forma de pensar de “esa gente” se pusiera en sintonía con la de otras comunidades que no son hispanas, que quería sacar al museo del nicho en que se encuentra, indica el reportaje.

Martínez fue nombrada a un puesto similar en el Museo de Arte Contemporáneo de Barcelona (Macba) en el 2008, pero renunció dos años después.

Citada por ABC/Univisión, la profesora de NYU, Arlene Dávila, indicó que los cambios en el museo obedecen a un blanqueamiento con el fin de convertir la entidad en una más aceptable a los intereses corporativos y financieros.

Hace varios años, luego de que Torruella Leval dirigiera el museo, la contratación de Zugazagoitia provocó críticas de algunos activistas boricuas.