Nadal: la ilusión de volver

Nadal: la ilusión de volver
Rafael Nadal comprobó que puede jugar sobre arcilla tras coronarse en Acapulco, ahora le toca probar las pistas duras de Estados Unidos.
Foto: EFE

NUEVA York — Me acuerdo de Acapulco, de aquellos días y de aquellos juegos en los que fui libre a la orilla del mar, fue la canción que interpretó Rafael Nadal ayer en su aparición en Nueva York.

Recién desembarcado de la costa del Pacífico mexicano, el tenista español llegó a la Gran Manzana pero no vino a revivir las canciones de Agustín Lara.

Sin embargo, así como en la canción que le dedicara el ‘Flaco de Oro’ a María Félix, Nadal tuvo muy presente su reciente coronación en Acapulco, donde derrotó a su compatriota David Ferrer 6-0 y 6-2.

“Esta última semana en Acapulco he tenido casi todos los días bastantes bueno”s aunque jugando con molestias. “, dijo. “Allí las molestias han disminuido y las limitaciones no han sido ningún problema para competir, para jugar. He podido correr en total libertad yendo por cada pelota. Y eso me hace feliz”.

Aunque está acostumbrado a ganar, el hecho de conseguir el título en tierras mexicanas fue algo inesperado.

“Fue una sorpresa ganar contra uno de los mejores jugadores del mundo. Fue un gran éxito. No pensaba que podría ser competitivo en el tercer torneo del año, especialmente después de tanto tiempo sin jugar. Llegue mas lejos de lo que pensaba”, manifestó.

El mallorquín vino a Nueva York para jugar anoche ante Juan Martín del Potro en el PNB Paribas Tennis Showdown en el Madison Square Garden.

Nadal, quien regresa tras siete meses de inactividad, dijo que ese tiempo alejado de las pistas fue frustrante.

“Cuando estás en casa todos los días, viendo a doctores en búsqueda del mejor tratamiento para sanar pronto, es muy poco agradable”, indicó. “Te pones impaciente. Es difícil de aceptar a veces. Pero fui afortunado. Estuve en casa con el apoyo de mi familia, de mi equipo”.

Aunque se trató de una exhibición, el encuentro ante del Potro le sirvió a ‘Rafa’ para probar su rodilla nuevamente en canchas rápidas.

“La gran prueba será Indian Wells. Hasta la semana pasada dudaba si podría jugar este torneo”, comentó. “Ahora veremos en cómo respondo, más por ser el primer torneo en pista rápida después de más de un año. El único objetivo es tomar el contacto con la pista para ver si me responde bien”.

Relajado, casi como en un estado de zen total, Nadal dijo que los siete meses fuera de las canchas le ayudaron a ver las cosas de manera diferente.

“Lo que ha cambiado es que hay tomarse las cosas con calma, valorar cada momento porque no sabes hasta cuando van a ser. Quizás estos siete meses me hicieron valorar cosas diferentes de las que antes podía valorar. El simple hecho de estar compitiendo contra otros jugadores en condiciones aceptables el día de hoy es positivo”, dijo.

Nadal no duda en decir en dónde encuentra el empuje para seguir adelante tras meses de frustración.

“La fuerza está en la ilusión por seguir. La motivación, la ilusión, la fuerza que te lleva a seguir peleando por lo que uno sueña y ha soñado y ha peleado durante toda la vida que es jugar al tenis al más alto nivel”, manifestó.

Su regreso a las canchas no se trata de volver a ser el número uno del mundo, sino de gozar la práctica del deporte.

“El número uno está muy lejos para mí. Lo único que importa es ser competitivo y seguir disfrutando del tenis. Si la rodilla responde bien pensaremos en objetivos ambiciosos dentro de un tiempo”, finalizó.