Perseguidos por tragedias con policías

Familia Cuevas tiene dos casos por acciones del NYPD que no logra solucionar aún
Perseguidos por tragedias con policías
Ana Cuevas, madre de Reynaldo, junto a su otro hijo Joel Cuevas.
Foto: ESPECIAL PARA EDLPVICTOR MATOS

NUEVA YORK — La familia Cuevas no encuentra de momento consuelo por la vía legal de las dos grandes tragedias que le ha tocado vivir por acciones policiales.

Primero fue Reynaldo Cuevas, de 20 años, que murió baleado por error a manos de un agente de Policía que intentaba evitar un atraco en una bodega en El Bronx en septiembre de 2012.

Luego fue Leonel Cuevas, de 17 años y primo de Reynaldo, que un mes después fue supuestamente arrollado por un auto patrulla mientras viajaba en una motocicleta junto a un amigo en el mismo condado, y que ha quedado con daños cerebrales permanentes.

En el caso del primero, la familia se enteró la semana pasada que Robert Johnson, el Fiscal del Distrito de El Bronx, había decidido no iniciar un proceso criminal contra el policía que disparó, Ramysh Bangali.

Por ello, a través del abogado que les representa, Sanford Rubenstein, iniciaron ayer el proceso para presentar una demanda civil por $25 millones contra el agente y contra la Ciudad.

“Quiero que se haga justicia y que saquen a ese policía del departamento”, dijo Ana Cuevas, madre de Reynaldo.

A Cuevas le sobrevive Jamie, su hija de cuatro años que vive en la República Dominicana y que dependía de los ingresos que le pasaba su padre para su educación y sustento, según la familia.

“Yo sé que no me van a devolver a mi hijo, pero quiero por lo menos que se nos indemnice y que así pueda dar una educación a su hija pequeña, que es lo que Reynaldo quería”, recalcó la madre

Bangali abrió fuego contra Cuevas el pasado 7 de septiembre luego de confundirlo con uno de los atracadores a una bodega del sector Morrisania. Cuevas trabajaba allí como empleado.

Los sospechosos del robo sí serán procesados, pero ello no basta para Joel Cuevas, el hermano de Reynaldo. “Los ladrones fueron los que cometieron el crimen, pero el Policía fue el que sacó el arma y disparó a mi hermano y le tienen que hacer responsable por ello”, dijo.

El Departamento de Policía (NYPD) tiene aún abierta una investigación interna del incidente, según Rubenstein.

En el caso de Leonel, Rubenstein pidió a la Fiscalía de El Bronx que se investigue criminalmente a Sabrina Alicea, la Policía que conducía el coche patrulla, y aún espera respuesta.

“Quiero que caiga todo el peso de la ley sobre esa mujer”, dijo hace dos meses Ramona Cuevas, madre de Leonel. “No quiero que ningún ser humano pase por lo que estoy pasando yo ahora. Mi corazón sufre y estoy completamente devastada desde que pasó esto”.

Los hechos ocurrieron el pasado 27 de octubre, cuando Cuevas viajaba por la avenida Walton, como pasajero en una motocicleta que intentó adelantar a gran velocidad al coche patrulla, según el informe policial.

Después de chocar levemente con el auto, la motocicleta se descontroló y se estampó contra un segundo auto estacionado en doble fila, según la versión oficial. Un testigo anónimo —que se puso en contacto con la familia— asegura, sin embargo, que el auto patrulla embistió a propósito a la motocicleta por detrás y que, además, pasó luego por encima del conductor.

Joel Cuevas dijo ayer que su primo está ahora mismo en rehabilitación después de haber estado paralizado en el hospital durante varios meses y que sufrirá daños cerebrales permanentes.

“Nos sentimos muy destrozados porque parece nunca quieren perseguir a un policía, y eso es injusto”, dijo Joel Cuevas. “Queremos justicia para mi hermano y para mi primo”, agregó el acongojado hermano.