Deja un país divido

En la calle unos gritaban "Viva la revolución", otros se abrazaban de alegría
Deja un país divido
Centenares de chavistas se reúnen en la Plaza Bolívar de Caracas para lamentar la muerte del presidente venezolano, Hugo Chávez.
Foto: EFE

Caracas — “Seguirá la revolución”, se escuchó en varias zonas populares de Caracas donde el presidente Hugo Chávez, deja muchos seguidores.

El líder venezolano, que se mantuvo 14 años en el poder con la promesa de acabar con el imperio, derrotar la oligarquía y darle poder al pueblo, no cejó en sus esfuerzos para dividir la nación con un verbo encendido, en el que unos eran buenos y otros los enemigos del proceso.

El día que menos esperaban seguidores y detractores del mandatario venezolano reaccionaron a la noticia. Soraya Joves vive en la parroquia La Vega, una zona de clase baja, en la que muchos son afectos al proceso bolivariano de Hugo Chávez. Joves trabaja de enfermera en el Centro de Diagnostico Integral, perteneciente a la Misión Barrio Adentro, programa social del Gobierno. Ya había salido de su turno, y se encontraba haciendo mercado en el abasto de la red gubernamental Bicentenario, en el oeste de Caracas. Relató que mientras hacia la cola para pagar un pequeño mercado de víveres y alimentos, vio que una señora sostenía un teléfono inteligente en la mano, y se agrupaban otras personas alrededor. “Estaban viendo la cadena del Vicepresidente Nicolás Maduro, cuando anunció la muerte de Hugo Chávez, la gente comenzó a murmurar, otros se quedaron parados asombrados y yo corrí a pagar para irme”, dijo. Contó que el gerente del supermercado, que también pertenece a las redes comerciales del Gobierno, ordenó a las milicias de reservistas militares, encargados de la seguridad, cerrar, y sólo permitir la salida de las personas que estaban adentro. Cuando salió los motorizados oficialistas llamados Los Guerreros de La Vega, que en otras oportunidades han salido a manifestar a favor del Gobierno, ya bajaban de los cerros. “Vamos a despedir al comandante”, escuchó decir Joves, que prefirió refugiarse en casa de unos familiares.

“Me duele que Chávez se allá ido. Creo en Jesucristo y se que él tiene el control de Venezuela”, dijo.

En la urbanización El Paraíso otra señora Carolina Rossini, relató que iba en una camioneta de pasajeros, pero le advirtieron que ya se había cerrado el paso hacia La Vega, por manifestaciones de seguidores de Chávez. Muchos se tuvieron que bajar y seguir la ruta a pie.

En el centro Comercial La Villa, en Montalbán, zona de la clase media, un grupo de jubilados veía el partido de fútbol entre el Real Madrid y el Manchester United, de la Champions League. Justo cuando terminó el juego, pasaron 10 minutos y comenzó la cadena. La noticia, en lugar de poner triste, hizo que algunas personas se abrazaran. “Vivimos un cambio, hay un camino”, dijo un anciano.

A pocos kilómetros del hospital Militar Carlos Arvelo, donde falleció el Presidente, Yolimar Silva se trasladaba en una camioneta junto a sus dos hijas de 5 y 7 años de edad. “Todos escuchamos por la radio la noticia. Una señora comenzó a gritar y a llorar. Estaba desesperada como si un familiar se hubiese muerto y no se calmaba. Mis hijas y yo veníamos de las clases de Ballet, tuve que explicarles lo que pasaba que el Presidente Hugo Chávez había muerto, mi niña me dijo que si se cambiaba ahora de presidente y se elegía a Capriles, pero le tape la boca por respeto a quienes lloraban en el autobús”,

Para los venezolanos comienza una nueva etapa con la muerte de Chávez, sus seguidores tratarán de mantener vivo el proceso que inició en 1999.