Parejas gay, más que derechos civiles en juego

Parejas del mismo sexo recibirían más beneficios si la ley DOMA es desestimada

Parejas gay, más que derechos civiles en juego
Sharon Raphael (izq.) y Mina Meyer muestran sus certificados de matrimonio en su hogar en Long Beach. Las parejas del mismo sexo esperan la decisión de la Corte Suprema sobre la ley DOMA.
Foto: AP

SAN FRANCISCO.— Para Mina Meyer y Sharon Raphael, dos mujeres de más de 70 años de edad que se enamoraron hace cuatro décadas y han estado casadas más de cuatro años, la decisión pendiente de la Corte Suprema de una ley que prohíbe al gobierno federal reconocer uniones como las de ellas es más que un caso de derechos civiles.

Es sobre si repararan el techo de su hogar en Long Beach, si reemplazan su Toyota Camry del 2005 y de asegurarse de que Meyer no quede en la calle si Raphael muere primero.

La Corte Suprema escuchará argumentos este mes sobre un reto al Acta de Defensa del Matrimonio (DOMA, por sus siglas en inglés), que le niega a parejas casadas del mismo sexo los mismos beneficios federales disponibles para parejas heterosexuales, incluyendo beneficios de impuestos y Seguro Social. Una decisión no se espera hasta finales de junio, pero contadores y abogados que anticipan el final de esa ley de 18 años ya le están avisando a parejas como la de Raphael y Meyer que soliciten reembolsos de impuestos y pagos de jubilación y otros subsidios que se les haya negado.

Parte de la urgencia es la fecha límite que la ley de impuestos impone, que le da a los contribuyentes tres años para solicitar ese tipo de reembolsos. Las parejas del mismo sexo casadas antes o durante 2009 tienen hasta el 15 de abril de este año para enviar sus formas enmendadas para ese año, según Vickie Henry, abogada del Gay & Lesbian Advocates & Defenders.

Las cifras en juego no son inconsecuentes. El caso que los magistrados aceptaron, por ejemplo, involucra a una viuda de Nueva York, Edith Windsor, de 83 años, que busca un reembolso de los 363,000 dólares en impuestos de herencia que tuvo que pagar cuando su esposa, Thea Spyer, murió en 2009. Si Windsor no habría estado casada con otra mujer, su cuenta fiscal habría sido de 0, porque los ciudadanos estadounidenses pueden pasarle sus posesiones a sus esposos sin pagar impuestos.

Gerald McIntyre, abogado del National Senior Citizens Law Center, dijo que los beneficios de Seguro Social, que dependen de cuándo se solicitan, son donde las parejas del mismo sexo han perdido más y tienen más que ganar.

Las parejas que ganan menos, como Meyer, han estado penalizadas doblemente bajo DOMA, dijo McIntyre, primero cuando se les prohibe reclamar el beneficio de cónyuge que le permite a los heterosexuales casados aumentar sus beneficios mensuales al recibir la mitad del Seguro Social de su esposo o esposa y luego al prohibírsele recibir los beneficios de sobrevivientes que son iguales a lo que la pareja muerta recibía cada mes.

Un estudio de 2009 del Williams Institute, dedicado al estudio de la ley y la orientación sexual en la Universidad de California en Los Ángeles, estimó que las parejas gay recibían un promedio de 3,600 dólares menos al año en beneficios de Seguro Social que las parejas casadas heterosexuales. Para las parejas lesbianas la disparidad subía a 5,412 dólares. El mismo estudio encontró que viudos gays y viudas lesbianas perdían más de 5,700 dólares al año en beneficios de sobrevivientes que las parejas heterosexuales reciben.

En el caso de las jubiladas Raphael y Meyer, podría significar la suma adicional de 7,335 dólares al año en beneficios de Seguro Social porque Meyer, que trabajó como oficinista y en una librería, tendría derecho a recibir los beneficios de Raphael, que ganó mucho más como profesora universitaria por 40 años. Eso aumentarí a su ingreso mensual un 10%. El año pasado, aconsejadas por una colega profesional y con la corte lista para fallar sobre DOMA, Meyer solicitó más de un año de beneficios y cheques más grandes si pasa la ley.

“Este no es todo el dinero con el que vivimos, pero sí hace una diferencia, dijo Meyer, de 73 años, quien vería su cheque multiplicarse por cuatro en el caso de que quedara viuda y la corte desestimara el acta. “Esos 700 dólares al mes son 700 dólares al mes”.

Otras parejas casadas del mismo sexo pagarían más en impuestos si el DOMA es desestimado, por la llamada “penalidad matrimonial” federal. Janis Cowhey McDonagh, una abogada de Nueva York en la firma de contabilidad Marcum LLP, le ha estado recomendado a sus clientes del mismo sexo que preparen sus documentos de impuesto antes de que llegue el fallo de la Corte Suprema.

“Si es mejor para ellos que hagan sus impuestos como solteros aunque estén casados, les digo que lo hagan antes de que caiga DOMA, porque si DOMA cae, ya no terndrán la opción”, dijo.