Demandan a empresa de Jenni y a dueños de avión (Fotos y video)

La familia del piloto de la avioneta en la cual falleció la cantante Jenni Rivera y seis otros pasajeros entabló una demanda contra Starwood Management LLC, los dueños de la avioneta, y Jenni Rivera Enterprises, Inc.

Demandan a empresa de Jenni y a dueños de avión (Fotos y video)
El abogado Antonio M. Romanucci entabló una demanda por parte de la familia del piloto Miguel Pérez Soto, de 78 años, contra la empresa Starwood Management, los dueños de la avioneta en la que murió la cantante Jenni Rivera.
Foto: Irene Tostado / La Raza

Chicago.- Los familiares del piloto Miguel Pérez Soto, de 78 años, que conducía la avioneta en la cual murió la cantante mexicana Jenni Rivera, contrataron al bufete de abogados Romanucci & Blandin, con sede en Chicago, para representarlos en la demanda contra las “personas que tenían información sobre las condiciones del avión”.

Estas personas incluyen a Christian E. Esquino Núñez, propietario de la empresa estadounidense Starwood Management LLC, McOco, Inc., Lear Jet Corporation y Jenni Rivera Enterprises.

Los abogados presentaron la demanda hoy en las oficinas del Chicago Workers’ Collaborative, y señalaron que demandarían a los mencionados “por no mantener, reparar y/o inspeccionar el Lear Jet” y que estarán “pidiendo compensación por la pérdida de la vida del Sr. Soto e indemnización por daños y perjuicios”.

La firma legal dará a conocer la cantidad exacta de la compensación que busca la familia después de completar su propia investigación.

VARIOS INCIDENTES

También destacaron que el avión Lear Jet 25, con matrícula N345MC de Estados Unidos, había tenido varios daños en los últimos 43 años.

Por ejemplo, en el 2005, al aterrizar en Amarillo, Texas, el avión golpeó uno de los marcadores de la pista. Después de una investigación, se determinó que el tanque de gasolina en el ala izquierda pesaba entre 200 y 300 libras más que el ala derecha.

Además, entre septiembre del 1977 y marzo del 2011, la National Transporation Safety Board reportó que aviones del mismo modelo habían estado involucrados en 11 accidentes, tres de ellos fatales.

Antonio M. Romanucci, uno de los abogados de la firma legal, quien representará a Isabel Carrero Gómez, la esposa del piloto, y a dos de los cuatro hijos del piloto, Mauricio Pérez Soto y Miguel Pérez Soto afirmó que están investigando entre dos y tres probables causas del accidente en la Sierra de Iturbide, en Monterrey (México), el pasado 9 de diciembre.

“Una de las causas tiene que ver con una parte mecánica que afectó la estructura del avión y causó que el avión se estrellara sin que el piloto pudiera retomar el control”, explicó Romanucci.

“Había fallas con el avión y los registros no habían sido actualizados para reflejar las condiciones en que se encontraba”, dijo Yeni Santillanes, asistente legal para la firma de abogados.

“La compañía sabía de las condiciones de este avión y que no debería de estar en uso, pero los pasajeros no estaban enterados. Miguel no sabía la condición del avión; si él hubiese estado enterado no lo hubiera conducido porque él siempre inspeccionaba los aviones antes de salir a volar y en esta ocasión, cuando lo hizo, no vio ninguna falla con el avión”, aclaró Romanucci.

El abogado confirmó que el piloto vio el registro antes de abordar, pero subrayó que “él no tenía toda información sobre el avión”.

“Sí existe un registro [donde se documentan todas las reparaciones que se le han hecho al avión] pero no estamos seguros que el registro tenía documentadas todas las reparaciones que se le habían hecho al avión; o si al avión se le habían hecho reparaciones y si estos arreglos fueron documentados”, dijo Romanucci.

ACLARAN RUMORES

En enero, la empresa con sede en Las Vegas, Nevada, también fue demanda por los familiares de los otros cinco pasajeros: el abogado Mario Macías, el maquillista Jacob Yebale, el publicista Arturo Rivera, el estilista Jorge Sánchez y el copiloto Alejandro Torres, quienes acompañaban a Rivera.

Entre otras cosas, los familiares estipulan en su demanda que el piloto, quien cumpliría 79 años en enero del 2013, no tenía la licencia ni los permisos apropiados para transportar personas de noche.

Según un documento emitido por la Federal Aviation Administration (FAA) de Estados Unidos y que fue encontrado en el lugar de la tragedia, Pérez- Soto contaba con una licencia “VFR Only”.



La licencia “VFR” (Visual Flight Rules) permitía que el piloto operara sólo de día y no usando instrumentos.

“Nuestras investigaciones han concluido que estaba certificado para conducir el avión en México”, dijo Romanucci a La Raza. La ley ‘Fair Treatment for Experienced Pilots Act’ permite que un piloto conduzca en territorio estadounidense hasta la edad de 65 años.

El abogado destacó que Pérez-Soto había pasado todos sus exámenes de salud a finales de diciembre del 2011.

Las dos demandas fueron entabladas en Los Ángeles, California.

El avión Lear Jet 25, con matrícula N345MC de Estados Unidos perdió contacto con el radar de la torre de control el 9 de diciembre del 2012, diez minutos después de despegar del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de Monterrey, cuando estaba a 28,000 pies de altura.

Los restos del avión manufacturado en 1969 y sus pasajeros fueron encontrados e identificados en los días posteriores la tragedia.

MIRA EL VIDEO DE LA RUEDA DE PRENSA: