Homenaje a las Rumberas de México

Homenaje a las Rumberas de México
En los cabarets y teatros de revista —principalmente de la capital mexicana—. (foto de abajo). Las Rumberas fueron la atracción principal de la vida nocturna y con su presencia impulsaron la liberación sexual en México. En las fotos aparecen desde la izq. María Antonieta Pons (foto 1 y 3), Ninón Sevilla, Tongolele y Meche Barba.
Foto: Fotos Notimex

México/Notimex — Durante la década de los 60, las rumberas impulsaron la liberación sexual en México, aseguró la historiadora Gabriela Pulido Llano, especialista en las manifestaciones culturales cubanas arraigadas en México.

Para Pulido Llano, investigadora de la Dirección de Estudios Históricos del INAH, la presencia de mujeres de origen cubano, como María Antonieta Pons, Ninón Sevilla, Amalia Aguilar y Rosa Carmina, fue la representación de la libertad de lo femenino en medios como el cine y el teatro.

“A partir de esta representación que hicieron las rumberas en el baile, en el que se empieza a soltar más el cuerpo y se introducen nuevos ritmos que evocaban a ‘lo tropical’, se comenzó a hablar de una mujer moderna, avanzada para su época, a la vanguardia, de manera que este modo de expresión corporal se convirtió en una bandera para varios sectores de la población femenina”, expuso.

En relación al arribo de estas mujeres a México, que se suscitó desde la década de los 40, dijo que las rumberas no llegaron con la intención de provocar una revolución, sin embargo los bailes y movimientos que ejecutaban, así como sus vestimentas, lograron trascender en la mentalidad de la época.

De acuerdo con Pulido, “a partir de la llegada de las rumberas, en la prensa se empezó a hablar de las mujeres en otro terreno, se dio la pauta para tocar otros temas, como el desnudo femenino, aunque con mucho moralismo, y se comenzó a hacer un catálogo de los aspectos que hacían de la mujer una mujer moderna”.

“Si uno lee las revistas de los años 40 y analiza las reflexiones de los periodistas tras verlas bailar, muchas veces sus escritos giraban en torno a los movimientos del cuerpo, a los vestuarios sobre los que se les describía como casi desnudas; ellas no tenía reparo en aparentar que se estaba conservando una moral, porque en Cuba ese contexto era diferente al mexicano”, refirió.

Sobre el proceso de adopción de los bailes y vestimentas en la sociedad mexicana, la historiadora afirmó que todo comenzó con el impacto de los medios de comunicación, que se apropiaron de los espectáculos y les dieron una mayor difusión; aunado a la apertura de la oferta laboral.

Dicho proceso, que comenzó en los años 20, se dio primero en regiones como Veracruz y Mérida, para después propagarse en el terreno de la danza y del baile regional, y con su arribo a la Ciudad de México dos décadas después comenzó a cuestionar los arquetipos morales de la época.

Revisó loz archivos fotográficos de esos años para conocer cómo eran los salones de baile. Para finalizar, Pulido Llano se refirió a las rumberas como referentes de la vida cultural del país, y aseguró que estas aún se encuentran vigentes 70 años después, ya que en años recientes se han recuperado puestas en escena como “Aventurera”, que rescata aspectos de dichos bailes.