Víctimas de violencia doméstica en NY temen nueva ordenanza

Una nueva orden de la policía exige que las víctimas de violencia doméstica sean sometidas a un chequeo de antecedentes penales
Víctimas de violencia doméstica en NY temen nueva ordenanza
Luis Matos, director del Center Against Domestic Violence, teme que la directriz a la policía de Nueva York limite las denuncias de violencia doméstica.
Foto: EDLP / Mariela Lombard

Nueva York — M.M., que aún no supera el daño psicológico y emocional, tras años de maltrato verbal y físico de su celoso exesposo, ve con horror que las víctimas de violencia doméstica sean sometidas a un chequeo de antecedentes, como establece una nueva orden que debe cumplir la Policía.

“Es absurdo que te investiguen cuando tu eres la víctima de una situación que no provocaste. La mujer, entonces, va a seguir callándose y soportando la violencia, a pesar del gran temor por su vida”, dijo la madre ecuatoriana, de 47 años, que renunció a su trabajo y tuvo que refugiarse con sus dos hijos en un albergue.

Sabiendo que ella había obtenido la residencia al casarse con él, el agresor la denunció en la Oficina de Servicios para Niños y con inmigración.

M.M no conocía el sistema y sólo fue en el refugio que puso la denuncia.

Según el diario NY Post, la nueva directriz del jefe de detectives Phil Pulaski establece la revisión del historial criminal, denuncias abiertas y hasta récord de manejo tanto de la persona agredida como del agresor. De acuerdo con el rotativo, el procedimiento puede llevar a la víctima a la cárcel por delitos menores como una multa de tránsito insolvente.

En un correo electrónico, el vice comisionado policial Paul Browne aseguró que la medida es “una práctica estándar” para “identificar a los asaltantes”. Negó que exista una “política de arrestos” para víctimas de violencia doméstica con delitos menores. “De hecho, el descubrimiento de denuncias abiertas frecuentemente resulta en la eliminación de las mismas”, enfatizó.

La comisionada de Violencia Doméstica de la ciudad, Yolanda Jiménez, comentó que ha sido una “malinterpretación” de la norma, porque el enfoque de la Policía es asistir a la víctima. A través de esa ayuda policial y sus visitas a los hogares, se ha visto una diminución de 23% en los homicidios por violencia doméstica” entre 2012 y 2013.

Jiménez destacó que lo importante es que las víctimas acudan a los centros de justicia familiar de la ciudad para recibir asistencia legal y migratoria.

Mientras tanto, organizaciones contra la violencia en el hogar levantaron su voz contra la medida que, para Cecilia Gastón, directora ejecutiva de Violence Intervention Program, de El Bronx, es “una intimidación directa” a la comunidad.

“La mayoría de los policías que atienden estos casos no tienen traductores ni ayudan a las mujeres. Sabemos que también NYPD está colaborando con [el programa de seguridad migratoria] Secured Communities”, dijo. Por eso, aunque se diga que no sucederán arrestos, “todo quedará a criterio del oficial”.

Según Luis Matos, director de educación y servicios comunitarios de Center Against Domestic Violence, de Brooklyn, esto es porque la mayoría de las mujeres son muy sensibles a lidiar con la policía.

“Ellas no quieren que el sistema entre en sus vidas, sólo quieren detener a esos seres que las amenazan”, advierte Matos.

Leticia Alanis, directora de la organización La Unión, cree que esto las “intimidaría” y que además “es como criminalizar a la víctima”.

El próximo miércoles, Jiménez se reunirá con 65 organizaciones comunitarias para coordinar su participación en el nuevo centro de justicia familiar de Manhattan.