Tu mejor amigo a la hora de elaborar los ‘taxes’

Para obtener el máximo beneficio de tu contador, tienes que realizar un papel activo en la preparación de tus informes de los impuestos

La peor equivocación que muchos cometen al pagar sus impuestos, es ir al contador con los papeles en desorden, prácticamente tirarlos sobre su escritorio, irse de su oficina y esperar a que éste les diga lo que pagarán o recibirán. ¡Gran error! Para obtener el máximo beneficio de tu contador, tienes que realizar un papel activo en la preparación de tus informes de impuestos y ganancias, incluso si pagas miles de dólares a la firma más prestigiosa de contaduría de la ciudad.

No sólo debes ayudar a tu contador a encontrar todo aquello que puede ahorrarte dinero (nadie como tú sabe lo que has ganado, gastado y cómo lo has hecho), sino que también debes entender a la perfección cómo es que se llegó a cada cifra que se escribe en tu informe al gobierno. He aquí los pasos que debes seguir para que este proceso funcione en tu beneficio:

Organiza la información. Esto hace más fácil el trabajo al contador, te ahorra a ti dinero y elimina las posibilidades de errores que podrían redundar en tu perjuicio financiero.

Avísale sobre una deducción especial. Por ejemplo, gastos que has tenido que hacer cuando buscabas empleo (costo de imprimir el resume, pago a agencias de empleo, etc.), por cuidados del bebé o de personas que dependen de ti, de viajes que tu empresa no te ha reembolsado, por gastos de mudanza para ir a un nuevo empleo (y costo de vender tu antigua casa o de pagar el resto del contrato anual de renta), por transportación necesaria para obtener cuidados de salud (y costo de estacionamientos y casetas de peaje), por regalos relativos al trabajo de más de $25, etc.

Lleva TODA la información. Trata de hacer tu informe lo más anticipadamente posible, pero tampoco te precipites demasiado; espera a que te lleguen todos los informes de las compañías para las que has trabajado ese año, en caso de que seas un contratista por cuenta propia. Mientras más cambios tengas que hacer a última hora, más tendrás que pagarle.

Sé preciso en los cambios. Si no, el contador podría hacer sus cuentas a partir de datos incorrectos. Si, digamos, el año pasado comenzaste a ayudar económicamente a tus padres, y no se lo dices, él no podrá aplicarte las excepciones por dependientes o las posibles deducciones por gastos de salud..

Discute sí estás dispuesto a someterte a una auditoría. Si quieres enviar un informe de ganancias y gastos que te ahorre lo más posible en impuestos, recuerda que mientras más agresivo seas, más posibilidades tendrás de que seas objeto de auditoría (lo cual representa un enorme gasto de tiempo, un tremendo engorro y la posible devolución de dinero al gobierno). Si quieres evitar una auditoría, busca un enfoque mucho más conservador de la forma en que manejas tu informe de ganancias y gastos. Y en esto es esencial que el contador sepa qué dirección tomar.

Si ocultas algo… ten cuidado con lo que le dices a tu contador. Supongamos que durante años has “olvidado” decirle acerca de una fuente de ganancias que tienes. Si se lo dices ahora, el gobierno puede llamarlo para que testifique contra ti ante un tribunal con el consiguiente perjuicio