Ejército embarrado por masacre de indígenas

El exdictador José Efraín Ríos Montt ha guardado silencio durante el juicio en su contra.
El exdictador José Efraín Ríos Montt ha guardado silencio durante el juicio en su contra.
Foto: ap

Guatemala/EFE — Los relatos de los supervivientes del conflicto armado en el juicio por genocidio contra el exgeneral golpista José Efraín Ríos Montt y su antiguo jefe de Inteligencia, José Rodríguez, siguen inculpando al Ejército de Guatemala por las matanzas de indígenas ixiles en la década de los ochenta.

Los testigos que presenta la Fiscalía han sostenido que los soldados llegaron a sus comunidades y que dieron muerte a sus familiares.

Uno de ellos, Miguel C. Sánchez, de 57 años, dijo ayer que en julio de 1982 los militares llegaron a la comunidad de Trapichitos en Santa María Nebaj, del departamento noroccidental de Quiché, y dieron muerte a su suegro Sebastián Cobo.

Según su relato, los soldados dieron muerte a otros indígenas, entre ellos niños, con cuchillo y con armas de fuego, y luego quemaron sus ranchos y dañaron los cultivos agrícolas.

Otra testigo ixil, identificada como doña Juana, narró que luego de que los soldados dieron muerte a su esposo huyó con sus ocho hijos a la montaña para escapar del Ejército.

Recordó que pasaron momentos difíciles porque sus hijos estaban muy asustados por la guerra.

Jacinto Brito, un analfabeto ixil, también manifestó que el Ejército dio muerte a su padre, aunque dijo no recordar la fecha y que solo sabe que fue en 1982.

“Lo amarraron de los pies y las manos y lo arrastraron. También a otros cuatro se los llevaron”, apuntó. .

Con la declaración de los supervivientes, la Fiscalía busca demostrar la supuesta responsabilidad como autores intelectuales de los dos militares retirados en la muerte de 1,771 ixiles cuando Ríos Montt gobernó de facto.