Escuelas que ofrecen falsas promesas

Escuelas que ofrecen falsas promesas
La puertorriqueña Juana Del Valle le dio a su hijo más de $400 para que pudiera pagar por un curso de guardia de seguridad que no le ha valido de nada.
Foto: EDLPMariela Lombard

NUEVA YORK — La necesidad de progresar laboralmente hace que algunos hispanos busquen una mejor preparación a través de escuelas que ofrecen cursos intensivos para convertirse en guardias de seguridad que al final resultan en falsas promesas.

John Sanabria, de 28 años y de origen puertorriqueño, fue una de estas víctimas.

El verano pasado, su madre Juana del Valle, de 69 años, le prestó con mucho sacrificio los $400 que necesitaba para matricularse en uno de estos centros en Manhattan que le prometía un certificado como guardia de seguridad, pero hasta la fecha de nada le sirvió.

“El llevaba varios meses sin trabajar y vio en el Internet que la escuela prometía entrenamiento y la posibilidad de conseguir trabajo”, explicó la mujer residente en Brooklyn, “a mí no me sobran los chavos pero el sacrificio valía la pena”, recalcó.

Sanabria acudió a la escuela Big Apple Security y pagó – el 13 de agosto- $80 por concepto de una prueba para detectar drogas, un exámen que nunca le hicieron. Tres días después abonó $319 para dos cursos, por un total de 24 horas de entrenamiento que recibió en la escuela 1st Security Preparation & Placement, para finalmente ser acreedor a dos “diplomas”, sin sello oficial de ninguna entidad, que certifican haber completado los cursos durante tres días.

“Cuando finalizó el curso le pidieron $109 más para darle una identificación, pero ahí nos dimos cuenta que iban a tratar de seguir sacándonos dinero”, agregó del Valle.

El joven dijo en la escuela que no tenía el dinero para pagar la identificación, y como respuesta recibió una oferta de trabajo haciendo telemercadeo para Big Apple. Con cada venta que hiciera de los cursos de guardia de seguridad recibiría una comisión de $400.

“Pasaron dos semanas, trabajando todo el día, sin que pudiera vender nada porque no le pasaban ninguna llamada”, asienta la mujer para explicar por qué su hijo desistió de volver a la escuela. Tampoco le devolvieron el dinero por el costo del entrenamiento.

Las promesas engañosas de las escuelas para entrenar a guardias de seguridad y luego conseguirles trabajo es una práctica más común de lo que se piensa. Así como difícil es para las autoridades procesar dichos casos, debido a que las víctimas no tienden a denunciarlos.

La División de Servicios para Justicia Criminal, DCJS, agencia que aprueba las escuelas que ofrecen entrenamiento para guardias de seguridad ha revocado durante los dos últimos años el permiso a 18 escuelas por diversas violaciones.

Según se constató en los registros del DCJS, Big Apple Security no está aprobada por dicha dependencia, mientras que 1st Security Preparation and Placement fue aprobada desde 2002. Sin embargo, su renovación está pendiente debido a una serie de violaciones que incluye el usar instructores no licenciados.

La escuela tampoco cumplió con el requisito de proveer al DCJS el currículo para el entrenamiento en manejo de armas de fuego, algo que debe hacerse con 45 días antes de ofrecerlo.

Bajo la ley, la DCJS no tiene la autoridad de investigar las quejas de los estudiantes que estén relacionadas con la práctica en el negocio, pero sí los refieren a las agencias competentes, como lo es la oficina de asuntos del consumidor, así como a las autoridades de la jurisdicción donde estén ubicadas las escuelas.

Ninguna de las dos escuelas en mención devolvió las llamadas a este rotativo para comentar acerca del caso.

Tanto la fiscalía del estado como la fiscalía de Manhattan declinaron comentar sobre el caso específico de la Big Apple Security y del 1st Security Preparation and Placement.

Entre tanto, la División de Asuntos del Consumidor, ha recibido durante los dos últimos años un total de 14 quejas en contra de Big Apple-Security, sin embargo en ninguna, se ha tomado una acción en su contra.

Un manual presentado por la División de Asuntos del Consumidor, advierte a los clientes sobre cómo evitar caer en manos de escuelas depredadoras que están más interesadas en cobrar las matrículas de la educación, así como tomar medidas más enérgicas contra los que ilegalmente prometen puestos de trabajo.

El caso más reciente sobre estafas de este tipo fue precisamente el de una escuela de entrenamiento para guardias de seguridad.

En ese entonces, el fiscal de Manhattan acusó a dos hombres que operaban la compañía Allianz Security Protection, que llegaron a cobrar hasta $1600 por los cursos. Caso que aún continúa en proceso.