Clubes legales también incumplen las normas
El club Divas, en El Bronx, es criticado por los vecinos, tras ser el centro de una pelea y por repartir publicidad erótica en una zona residencial. Crédito: <copyrite>EDLP</copyrite><person>Humberto Arellano< / person>
Nueva York La concejal Julissa Ferreras denunció que algunos clubes nocturnos clausurados burlan la ofensiva de las juntas comunales y de las agencias, al cambiar de vecindario y conseguir nuevas licencias con nombres de parientes.
En la junta comunal tres de Queens, por ejemplo, de más de una treintena de solicitudes para obtener o renovar la licencia de licores que recibieron en los últimos cuatro meses, negaron cerca de 14.
De esas, casi la mitad eran de negocios que antes fallaron en mantener las salidas de emergencia operativas y a la vista, violaron la capacidad permitida, no tenían los permisos en regla, generaban ruido excesivo, no tenían guardias certificados o dejaron entrar a menores.
Entre esos sitios destaca Sabor Latino y Divine Restaurante Bar, en Corona, a los cuales los concejales Daniel Dromm y Julissa Ferreras por separado recomendaron eliminar o negar las licencias de licores por ser “malos vecinos” y “no cumplir los códigos de edificios del estado y la ciudad”, entre otras ofensas.
En Corona y Elmhurst, otros clubes que vigilan las juntas comunales son Tropicoso Bar & Grill, que ofrece a sus clientes “la compañía de más de 40 chicas que te darán mucho calor”, y Exotic’s.
“El exceso de ruido podría ser una preocupación menor, cuando cientos de vidas estarían en riesgo en caso de un siniestro”, explicó Lucy Schilero, de la junta comunal cuatro.
Un segundo Tropicoso Bar & Grill, en Sunset Park, tiene historial de violaciones como sobrepasar el límite de cupo y operar sin licencia de cabaret, según registros de la Autoridad estatal de Licores.
“Los fines de semana ese lugar está a reventar. No cabe ni un alma, no quiero ni pensar si un día ocurre un incendio”, dijo Margarita Galicia, residente de Sunset Park.
Pese a varios intentos, Pedro Luna propietario del club Tropicoso de Corona e Hipólito Teco-Luna, quien registró el de Brooklyn, no fueron localizados.
En West Farms, el vecindario de Happy Land, lograron cerrar el club Candy Lounge en 2011, informó la gerente de la junta comunal seis, Ivine Galarza.
“Candy Lounge era un problema de ruido y muchachos alcoholizados, fue bueno que se cerrara. La zona está más tranquila ahora”, opinó María Merino, de 46 años y vecina del lugar.
Ahora en la zona están luchando contra Divas Gentlemen Lounge. “Hace dos semanas hubo una trifulca en el local y los vecinos se quejan del ruido y que reparten volantes con mujeres casi desnudas en una zona residencial”, informó Galarza.
Según explicó el vocero de los Bomberos (FDNY), Jim Long, “inspectores y jefes de bomberos trabajan con el DOB y la Policía para que esto no sea un problema creciente”. Aunque ni el FDNY o el DOB proporcionaron cifras sobre estos casos de violaciones, Long admitió que aún los locales no licenciados que realizan eventos sin cumplir la ley son una preocupación.