Prigioni, el novato experimentado

Prigioni, el novato experimentado
El argentino ha tenido una temporada sólida jugando como base de los Knicks.
Foto: AP

NUEVA YORK — Si uno estos días se encuentra con el base de los Knicks Pablo Prigioni, la pregunta obligada no tiene nada que ver con el baloncesto sino con el nombramiento del argentino, su paisano, Jorge Mario Bergoglio como el Papa Francisco.

“Estoy contento como creo que está toda Argentina y puedo decir toda Latinoamerica”, dice.

“Se habla muy bien de él en las cosas que leo, en las cosas que escucho. Es una persona sencilla, cercano a los problemas de la gente. Espero que ayude a todos, no sólo a los latinoamericanos, porque todo el mundo lo necesita”, añade.

Pero él no es experto en asuntos religiosos. Su fuerte es el baloncesto y estar cerca de los aficionados.

Ante ellos, Prigioni es todo sonrisa. La gente se le acerca y él regala el autógrafo, posa para el retrato, y entabla una breve conversación.

Es que tan pronto lo reconocen, los aficionados latinos le hablan en español y él responde encantado con la confianza que le da hablar su lengua en un país que hasta hace unos meses le era completamente extraño.

“Me encanta cuando me hablan en español porque hay momentos que sufro hablando inglés”, dice entre risas. “Tengo la suerte de que aquí hay mucha gente que habla español, muchísimos latinos, y es un placer cuando me hablan en nuestro idioma”.

Los hispanoparlantes no se le acercan sólo por hacer conversación.

Desde su llegada esta temporada a los Knicks, el base argentino se ha destacado por su fiera defensa y valiosos aportes ofensivos, aptitudes que se elogian dentro y fuera de la cancha.

“No me imaginaba tener una temporada como la que he tenido, especialmente porque tenía a dos jugadores tremendos por delante como Jason Kidd y Raymond Felton”, comenta. “No sabía si iba a tener espacio para entrar en el equipo, para disfrutar de minutos”.

Pero los que han disfrutado de su juego han sido los espectadores.

Su aporte en 64 partidos se pudiera resumir en la fría estadística que indica que promedia 3.3 puntos por partido, 3 pases para canasta y 1.8 rebotes.

No obstante, esos números no cuentan lo que se ve en la cancha.

Sólo basta atestiguar su forma de pelear sobre la pista cada partido para entender porque se ha convertido en uno de los favoritos de la afición neoyorquina.

“Me da mucha satisfacción cuando la gente se acerca y me dicen que están muy contentos con la forma en que estoy jugando”, comenta.

En la memoría de muchos quedarán guardadas sus combinaciones con jugadores como Tyson Chandler, Carmelo Anthony o J.R. Smith para efectuar espectaculares ‘alley oops’.

En una temporada accidentada para los Knicks, el cordobés ha jugado un rol importante para mantener la nave de Nueva York con rumbo de playoffs.

“Trabajé mucho y sigo trabajando para dar lo mejor de mí cada que salgo a la pista. Y al día de hoy puedo decir que estoy muy contendo en cómo han ido las cosas”, expresa Prigioni.

A pesar de ser novato en la NBA, este veterano de las duelas ha mostrado que tiene la capacidad para dar buenos minutos de juego cada que el entrenador Mike Woodson lo requiera.

“Pienso que quizás, a esta edad, viniendo a otro equipo en el que tuviera que jugar treinta y tantos minutos, físicamente me costaría más que venir a un equipo como los Knicks y hacer un rol específico de 10, 12 minutos. Creo que para eso si estoy preparado y fisicamente perfecto”, manifiesta.

Y mientras se acercan los playoffs, Prigioni comenta que su adaptación ha sido tan tranquila que hasta aprovecha para tomar las clases de inglés que le dan sus hijos. “Al principio les costaba mucho por el idioma. Sobre todo a mi niña de siete años. Pero ahora ya me empieza a hablar en inglés. Habla mejor que yo, eso es seguro”, dice.