Reforma de salud aún enfrenta retos

A tres años de ser promulgada hay logros, pero falta la prueba de fuego
Reforma de salud aún enfrenta retos
Blanca Camarco recibe una vacuna contra la gripe. Gracias a la reforma el gobierno federal ha destinado fondos para los centro de salud comunitarios de salud.
Foto: La Opinión - Aurelia Ventura

WASHINGTON, D.C.— La fecha de la victoria o derrota definitiva de la reforma de salud no fue diciembre de 2009. La pieza clave del legado del Presidente Barack Obama pasará su primera prueba de fuego este 1 de octubre, cuando comience el periodo de inscripciones para las nuevas bolsas de seguro médico. La clave ahora es informarse bien.

Hace un poco más de tres años, las peleas políticas en torno a la reforma sanitaria (ACA) dividieron a Washington y el país. Pero fue hasta junio de 2012, con el fallo de la Corte Suprema, que líderes políticos y el país entero, tuvieron la certeza de que la ley llegó para quedarse.

Hoy, en el tercer aniversario de la promulgación de ACA el gobierno está avanzando a pasos agigantados en su implementación. El mandato individual obliga a las personas a adquirir cobertura. En octubre, el público podrá explorar y decidir por beneficios, calidad y precios disponibles.

Los estados tendrán sistemas diferentes. Es probable que el gobierno maneje los mercados de seguro en 26 estados, mientras 18 los administrarán a nivel local —incluyendo California y Nueva York— y siete trabajarán con un modelo mixto.

“No anticipamos problemas con el calendario que se ha fijado. Estamos avanzando fuertemente para estar listos en octubre”, explicó Mayra Álvarez, directora de Política de Salud Pública en la Oficina de Reforma de Salud.

La meta siguiente es llegar al 1 de enero de 2014, cuando se activará la cobertura.

Será entonces cuando el gobierno espera que más de 30 millones de estadounidenses, actualmente sin seguro, accedan a los servicios disponibles, entre ellos nueve millones de hispanos, de acuerdo a las estimaciones del Consejo Nacional de la Raza (NCLR).

La Administración ha implementado una serie de cambios incluidos en la reforma. Entre ellos figura el inicio de los subsidios federales para medicamentos con prescripción incluidos en Medicare parte D. Una medida que ha implicado ahorros de alrededor de 700 dólares por persona.

También comenzó la inversión en centros comunitarios de salud, tanto para crear nuevos establecimientos como mejorar los servicios actuales. En el año fiscal 2012, la Administración de Recursos y Servicios de Salud invirtió un total de 3,700 millones de los fondos de ACA. En el futuro, el gobierno aportará otros 7,300 millones.

“Uno de cada tres pacientes en estos centros son hispanos. Invertir en ellos y en los servicios culturalmente competentes que proveen es una inversión en la salud de los latinos”, aseguró Álvarez. “No sólo hemos colocado recursos para crear nuevos centros, pero en mejorar los servicios que ya existían. Por ejemplo, muchos querían adherir un profesional para el área de salud mental, otros servicios dentales”.

A partir de agosto de 2012 la ley permitió que la mayoría de los planes de seguro médico cubrieran los servicios de prevención para la mujer, sin cobrar un copago lo que, dependiendo del plan de salud, permite ahorros de entre 20 y 40 dólares por persona.

Desde su promulgación ACA ha sido modificada por el Congreso como parte de un trabajo abierto y en progreso. La primera medida en ser eliminada fue la llamada “provisión 1099” que hubiera obligado a los pequeños negocios a reportar compras de bienes y servicios superiores a 600 dólares anuales.

Los legisladores buscan ahora modificar el impuesto a la innovación de dispositivos médicos. La semana pasada el Senado incluyó una enmienda a la propuesta de presupuesto para eliminarlo, pero recibió un voto de 79-20. ACA contempla recortes totales de 716,000 millones dólares entre 2013 y 2022 en Medicare Advantage, en su mayoría, provenientes de las fórmulas para pago en este programa.